17 de Noviembre, 2014

En camino de inclusión

Sebastián Sánchez Díaz...

Sebastián Sánchez Díaz...

Coordinador Observatorio Duoc UC

6 minutos de lectura

“Universidad y colectivos vulnerables” fue el título del congreso desarrollado en Veracruz, México a fines del pasado mes de octubre 2014. Con esta actividad académica se ponía fin a un estudio de tres años desarrollado en el marco del Proyecto ACCEDES -Acceso y éxito académico de colectivos vulnerables en entornos de riesgo en Latinoamérica- (DCI-ALA/2011/232), subvencionado por la Comisión Europea en el ámbito de los programas ALFA (América Latina Formación Académica). Los resultados de la investigación, en que participaron más de una treintena de instituciones latinoamericanas y europeas, parten señalando la creciente preocupación de las sociedades democráticas por el tema de la vulnerabilidad. Al respecto, éstas entienden que han de regirse por los principios de equidad, inclusión y justicia social, garantizando que el estudiantado reciba un trato justo, especialmente aquellos que se encuentran en una situación desfavorable. Realidades como condiciones socioeconómicas, sexo, raza, edad o discapacidad, entre otros, no deben impedir el ejercicio del derecho a la educación.

“La atención a estudiantes en situación de vulnerabilidad se convierte así en una herramienta base para el desempeño profesional y laboral a nivel personal y social, pero, también y fundamentalmente, forma parte del ejercicio de una ciudadanía activa, crítica y participativa propias de una sociedad democrática” (Gairín, 2014: 20).

Asimismo, el estudio releva la urgente necesidad de entender que la calidad, en la educación superior, está absolutamente vinculada a la inclusividad y ésta con aquella. Promover instituciones que aboguen por la inclusión significa mucho más que una atención abierta al estudiantado. Implica un articulado trabajo en el análisis y mejoramiento de aquellos elementos y resistencia propias de la organización educativa y de sus actores, de sus administradores y de sus cuadros docentes, enfocándose en un camino facilitador de la inclusión. Por lo tanto, la comunidad educativa habría de sensibilizar y, conjuntamente, impulsar el reconocimiento y valorización de la diversidad; revisar los mecanismos de acceso; analizar factibilidades de nivelación; potenciar la formación docente; incentivar instancias de vinculación con la sociedad; etc.

El propio estudio reconoce también algunos desafíos para la atención de colectivos vulnerables. Este indica la necesidad de vincular acciones entre las instituciones de educación superior y los respectivos gobiernos. Al respecto, de la mano de Ainscow et al. se reconoce la importancia de la colaboración entre instituciones; necesidad de un liderazgo local capaz de armonizar esta colaboración; vinculación de las actuaciones institucionales con las iniciativas de la comunidad; contar con políticas a nivel nacional que contemplen y regulen las acciones respecto de la inclusión, así como de la equidad en el marco de una justicia social.

Por otra parte, el Proyecto ACCEDES entrega, como un aporte concreto al tema de estudio, la generación de un manual de trabajo para la identificación de colectivos vulnerables y, conjuntamente, ofrece un plan general de intervención a través de la metodología APRA (Acceso, Permanencia y Rendimiento Académico). La construcción del instrumento que favorece el diagnóstico contempla cuatro dimensiones: la familiar, la personal, la institucional y la de políticas públicas en educación. Cada una de ellas se describe a partir de distintos factores, a los cuales se asocian indicadores pertinentes referidos a diferentes momentos: ingreso a la educación superior, desarrollo de los estudios y la transición a la vida laboral.

En el Congreso desarrollado en Veracruz ha quedado de manifiesto que el acceso y permanencia en la educación superior sigue sin ofrecer, por el momento, las mismas oportunidades a todos los ciudadanos que están en condiciones de realizar estudios terciarios. Razones económicas, culturales, sociales o de género afectan las posibilidades de realización y de promoción personal y social. La utopía de una educación superior más inclusiva sigue siendo, al respecto, un reto para estas instituciones. Los días del evento permitieron exposiciones y reflexiones generales sobre la inclusividad de las instituciones educativas y la focalización que realizan en relación a propuestas concretas centradas en los colectivos más vulnerables que se pueden encontrar en las distintas realidades de los países representados: indígenas, mujeres, discapacitados, minorías, no habituales, estudiantes de zonas rurales, emigrantes y colectivos con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) muy bajo.

Conjuntamente, es un hecho que la vinculación del desarrollo educativo con el desarrollo social y económico es ya una verdad poco discutida. Mejores niveles de formación de la población proporcionan un potencial de desarrollo que muchas veces se materializa en mayores cuotas de desarrollo humano y social. No es de extrañar, por tanto, la preocupación permanente de los diferentes países por elevar sus cuotas de formación, accediendo cada vez más personas a las instituciones de educación superior.

De todas formas, el acceso y permanencia a la educación superior no ofrece, hoy por hoy, las mismas oportunidades a todos los ciudadanos que están en condiciones de realizar estudios superiores. Se plantea así el reto de intervenir en los sistemas de acceso, permanencia y egreso a la universidad para garantizar la adecuada asistencia a los colectivos vulnerables con la finalidad de garantizar el pleno ejercicio de su derecho a la educación y de normalizar la disfunción detectada.

Desde Duoc UC hemos de seguir insistiendo en la importancia de la inclusión, ello nos permitirá apreciar, como lo plantea el Rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, “que la riqueza y la calidad de nuestra institución adquieren más fuerza si sus estudiantes con talento y dedicación para aprender provienen de distintas realidades culturales y sociales. La diferencia de sus miradas es clave para la construcción de un proyecto completo, diverso y acogedor. Es por esto que debemos trabajar para construir un sistema educativo inclusivo en nuestro país, en que los más talentosos y quienes entreguen su mayor esfuerzo puedan lograr las metas que se propongan”.

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