El Pacto Educativo Global (PEG) propuesto por el Papa Francisco en 2019 y extendido recientemente por el Papa León XIV plantea una invitación muy desafiante, pero a la vez refrescante y oportuna para los desafíos del mundo actual. Esto toca a muchas profesiones y áreas del conocimiento, incluyendo la mía: la economía. Quisiera aplicar esta invitación a dos áreas que están en el corazón del Duoc UC: la educación y el mundo del trabajo.
El PEG resalta un punto fundamental: la dignidad humana. El PEG propone “poner a la persona en el centro”, lo que en términos económicos se traduce en diseñar políticas públicas que eliminen las barreras de entrada al desarrollo integral. La evidencia en Chile nos muestra que, aunque hemos avanzado en acceso, la calidad sigue segregada, manteniendo una situación que no aprovecha todo el talento disponible. Así el PEG implica que la inversión en educación no debe ser vista como un gasto, sino como la base de un nuevo contrato social que expande la libertad y dignidad de las personas.
¿A qué tipo de qué educación se nos invita? A una que potencia y expande la dignidad de las personas. Pero, ¿cómo hacerlo? Aquí podemos tomar investigaciones modernas de las ciencias sociales. Por ejemplo, el Premio Nobel de Economía James Heckman, ha dicho “The common feature of successful interventions across all stages of the life cycle through adulthood is that they promote attachment and provide a secure base for exploration and learning…. Successful interventions emulate the mentoring environments offered by successful families”. O sea, esta línea de investigación basada en evidencia científica rigurosa, argumenta que en diferentes ambientes es clave tener relaciones que impliquen vínculos personales fuertes en que permitan potenciar a las niñas y niños y a jóvenes para que crezcan y se desarrollen. Es clave en esta línea la cercanía y el conocimiento de los estudiantes.[1] Pero también Heckman enfatiza que eso se extiende a otras dimensiones diferentes de la vida social. Por ejemplo, al modo cómo una persona adulta puede aprender y ser capacitada.
Más aún, cuando hablamos de desarrollo, la literatura moderna enfatiza el rol de las habilidades integrales que incluyen aspectos tales como la empatía, las habilidades intra-personales y sociales y no sólo el rol de los conocimientos básicos. Qué más cercano al modelo que menciona cada vez que puede la idea de una educación integral.
Y, ¿el mundo del trabajo? La invitación del PEG, siguiendo la Doctrina Social de la Iglesia, es buscar miradas que expandan la libertad y dignidad de las personas y aquí el trabajo juega un rol esencial, no sólo desde el punto de vista moral, sino que práctico. Tal como destacan los recientes Premios Nobel de Economía, Abijiht Banerjee y Esther Duflo, usando investigación científica muy rigurosa, “Poner a estas familias en el camino hacia un trabajo productivo requiere más que dinero. Exige tratarlas como seres humanos con un respeto al que no estaban acostumbrados, reconociendo tanto su potencial como el daño causado por años de privaciones.” Y se citan ejemplos de programas que apuntan a este objetivo en diferentes lugares del mundo, incluyendo “Travailler et Apprendre Ensemble”, un programa surgido en Francia desde la Iglesia Católica. Estas iniciativas buscan justamente incluir a grupos excluidos al mundo del trabajo, pero hacerlo desde una mirada integral que combina apoyo económico con expansión de oportunidades e inclusión efectiva. Estos elementos se deberían incorporar en nuestras políticas públicas: subsidios a la mantención y contratación de personas, posibilidades de fomentar el micro-emprendimiento y fortalecer la capacitación y el desarrollo de competencias nuevas. ¡Cuán importante es el Duoc UC en lo último!
Así, estas líneas también hacen una sugerencia, tan sentida por el papa León: ¡hagamos puentes! Puentes en este caso entre las motivaciones del PEG y los conocimientos disponibles en diferentes disciplinas, en este caso desde mi área de economistas. Así aparece un mensaje a quienes vemos el PEG como una invitación. La “economía del cuidado” que propone el PEG no se opone a la eficiencia; por el contrario, la redefine. Una economía que descarta a los jóvenes o que no ofrece trayectorias de movilidad social es, por definición, ineficiente. El pensamiento económico moderno, especialmente aquel que estudia las instituciones, reconoce que la confianza y el capital social son activos económicos esenciales. El PEG busca reconstruir esa confianza a través de la educación, fomentando una cultura del encuentro que es vital para la estabilidad de cualquier sistema económico democrático.
En definitiva, esta economía del cuidado significa transitar hacia un sistema donde la provisión de educación —ya sea pública o privada— esté alineada con el bien común. El aporte de las instituciones de educación superior y técnica, como las que representamos, es crucial para liderar esta transformación. Debemos formar profesionales que no solo busquen maximizar su bienestar individual, sino que entiendan su rol en la construcción de una economía más inclusiva y sostenible. Si logramos que la educación sea efectivamente el gran igualador de oportunidades, no solo estaremos cumpliendo con un imperativo ético, sino que estaremos sentando las bases de una economía más robusta, resiliente y, sobre todo, humana. La pregunta no es cuánto cuesta implementar este pacto, sino cuál es el costo social y económico de seguir postergándolo.
Referencias
Banerjee, Abhijit V., and Esther Duflo. (2019). Good Economics for Hard Times: Better Answers to Our Biggest Problems. New York: PublicAffairs.
Congregación para la Educación Católica. (2020). Vademécum para el Pacto Educativo Global. Libreria Editrice Vaticana.
Gallego, Francisco A. (2018) “Mirando la frontera: ¿Qué sabemos en educación?” En Educación. Santiago: Ediciones UC.
Gallego, Francisco. (2020). “Pandemia, pobreza y trabajo.” Una Reflexión Semanal, Pontificia Universidad Católica de Chile, 9 de octubre.
Global Education Evidence Advisory Panel. (2023). Cost-Effective Approaches to Improve Global Learning in Low- and Middle-Income Countries: A 2023 Review. Washington, DC: World Bank
Kautz, T., Heckman, J. J., Diris, R., ter Weel, B., & Borghans, L. (2014). Fostering and Measuring Skills: Improving Cognitive and Non-Cognitive Skills to Promote Lifetime Success. NBER Working Paper No. 20749.
[1] Esta idea a su vez se refleja en investigaciones que enfatizan el rol del “aprendizaje al nivel de cada estudiante” (o teaching at the right level en inglés).
0