El cierre de un año académico es siempre una invitación a detenernos y mirar con perspectiva el camino recorrido. El 2025 fue un período de especial intensidad y sentido para la Escuela de Salud y Bienestar de Duoc UC, marcado por avances que no solo consolidan lo construido, sino que proyectan con claridad su rol formativo, social y estratégico en el sistema de la educación técnico-profesional en salud. Más que una sucesión de actividades, este año permitió reafirmar convicciones, fortalecer identidades y ejercer con mayor claridad un liderazgo orientado a la calidad y la pertinencia formativa, reflejado en procesos como la Creación y Actualización de Programas de Estudio (CAPE) en tres carreras, junto con múltiples iniciativas que implicaron un trabajo académico riguroso, colaborativo y articulado con referentes del sector salud.
Desde esta mirada estratégica, quisiera destacar tres hitos especialmente significativos por su impacto, proyección y coherencia con el propósito que orienta el quehacer de la Escuela de Salud y Bienestar.
1. Posicionamiento de la Escuela como actor relevante en instancias ministeriales y lineamientos normativos
El primer hito clave del 2025 fue el fortalecimiento del posicionamiento de la Escuela de Salud y Bienestar como actor relevante en instancias de diálogo, reflexión y construcción de lineamientos normativos a nivel nacional, particularmente en articulación con el Ministerio de Salud y otras instituciones formadoras.
Durante el año, la Escuela participó activamente en mesas de trabajo ministeriales vinculadas con temáticas estratégicas como la interculturalidad en salud, la sana convivencia y la protección de la salud mental en campos clínicos. Este trabajo permitió, entre otros avances, colaborar directamente en la elaboración del Lineamiento Técnico Ministerial para la Incorporación del Enfoque de Interculturalidad en Carreras de la Salud, aportando una mirada pertinente desde la formación técnico-profesional.
Esta participación no solo refleja el reconocimiento externo al trabajo desarrollado por la Escuela, sino también una convicción profunda: la formación en salud debe dialogar permanentemente con las políticas públicas, los marcos regulatorios y las necesidades reales de las personas y las comunidades. Ser parte de estos espacios nos permite incidir, aprender y contribuir a una formación más inclusiva, ética y socialmente responsable.
En este mismo marco, la presencia de autoridades y referentes del sector salud en actividades desarrolladas por la Escuela reafirma un vínculo de confianza y colaboración que fortalece nuestro rol institucional y proyecta a Duoc UC como socio relevante en los desafíos actuales y futuros del sistema de salud del país.

Foto N°1 Actividad ECO-SD 2025, sede San Joaquín. Fotos N°2 y N°3 Jornadas de trabajo realizadas por el Ministerio de Salud. Foto N°4 Mesa de Consenso ético de Chile.
La colaboración estratégica con el Ministerio de Salud (MINSAL) posicionó a Duoc UC como institución pionera en la implementación de lineamientos de interculturalidad e impulsó la actualización de los programas de estudio y el desarrollo de un curso gratuito que alcanzó una participación superior a los 2.800 estudiantes de carreras clínicas de Duoc UC.
2. Consolidación de la Simulación Clínica como eje estratégico de la formación en salud
El segundo hito que marca de manera significativa el 2025 es la consolidación de la simulación clínica como eje estratégico y transversal de la formación en la Escuela de Salud y Bienestar. Este avance responde a un proceso sostenido, planificado y progresivo, alineado con las mejores prácticas y criterios internacionales en la formación en salud. La simulación clínica se posiciona, así, como una herramienta clave para asegurar aprendizajes seguros, pertinentes y de alta calidad en entornos controlados y estandarizados, situando a la Escuela en una posición de vanguardia, coherente con las tendencias globales en la educación en salud.
Durante el año, la Escuela avanzó de forma sustantiva en la formalización y estandarización de normativas, reglamentos y guías de buenas prácticas en simulación clínica, así como en la creación y actualización del 100% de las guías de simulación para carreras vigentes y aquellas en proceso de CAPE. A ello se suma una estrategia de capacitación sistemática dirigida a docentes y equipos administrativos, orientada al fortalecimiento de competencias pedagógicas, operativas y de gestión, asociadas a esta metodología formativa.
Un elemento especialmente relevante fue la implementación del piloto del cargo de Coordinador de Centro de Simulación en sedes estratégicas, iniciativa que permitió optimizar la gestión de los recursos, estandarizar criterios de funcionamiento y resguardar la calidad y la seguridad de las experiencias formativas, en coherencia no solo con los estándares institucionales, sino también con recomendaciones y estándares internacionales de calidad para la práctica de la simulación. Este avance se vio reforzado por la participación de la Escuela en congresos y encuentros académicos nacionales e internacionales, donde se compartieron experiencias y se visibilizó el trabajo desarrollado en simulación clínica y seguridad del paciente.
En su conjunto, estas acciones consolidan la simulación clínica no solo como una metodología, sino como atributos orientados a fortalecer la formación integral de los estudiantes, promover entornos de aprendizaje seguros y realistas y asegurar una preparación pertinente frente a las exigencias actuales del ámbito sanitario.

Foto N°5 Exposición de la Escuela en el Congreso Chileno de Simulación Clínica Sochisim. Foto N°6 Exposición de la Escuela en el Congreso Latinoamericano de Simulación Clínica y Seguridad del Paciente, Colombia. Fotos N°7 y N°8 Jornada interna de trabajo del equipo y capacitación en simulación.
3. Lanzamiento de la Revista Digital y primera jornada de Buenas Prácticas Docentes de la Escuela de Salud y Bienestar
El tercer hito del 2025 fue el lanzamiento de la Revista Digital de Buenas Prácticas Docentes, junto con la realización de la primera jornada de Buenas Prácticas Docentes, iniciativa que se consolida como un hito estratégico orientado a fortalecer el reconocimiento, la articulación y la proyección del quehacer académico desarrollado por docentes, en colaboración con estudiantes y equipos directivos de la Escuela y de las distintas sedes de Duoc UC.
La creación de esta revista responde a la necesidad de contar con un espacio institucional que permita reconocer, sistematizar y difundir experiencias significativas relacionadas con la vinculación con el medio, la investigación aplicada, la innovación social y los proyectos pastorales. De este modo, se promueve el fortalecimiento de una cultura académica basada en la reflexión pedagógica, la colaboración interdisciplinaria y la mejora continua de los procesos formativos en el ámbito de la salud.
Este proyecto se configura, además, como un mecanismo relevante para el fortalecimiento del sentido de pertenencia y la construcción de memoria institucional, al documentar prácticas que evidencian el compromiso de la Escuela con una formación pertinente, contextualizada y alineada con los desafíos del entorno sanitario y social. En este contexto, el aumento de docentes que poseen el Perfil Docente Investigador ha contribuido de manera significativa a la generación de conocimiento, la innovación educativa y la transferencia de buenas prácticas al interior de la comunidad académica.
Asimismo, la Revista Digital de Buenas Prácticas Docentes se proyecta como un repositorio estratégico y una herramienta de comunicación institucional que permitirá consolidar el posicionamiento de la Escuela como referente en la difusión interna de experiencias formativas y académicas en el ámbito de la salud y el bienestar. En un escenario educativo dinámico y altamente exigente, esta iniciativa representa un aporte sustantivo al fortalecimiento de la identidad institucional y a la proyección estratégica de la Escuela de Salud y Bienestar.

Imagen N°1 Revista digital Buenas prácticas docentes.

Fotos N°9 y N°10 Primera jornada de Buenas Prácticas Docentes de la Escuela de Salud y Bienestar.
Reflexión final
Los hitos destacados dan cuenta de un año de aprendizaje profundo y transformador. El 2025 nos desafió a ordenar procesos, a construir con sentido y a proyectar con responsabilidad, consolidando una identidad formativa que pone al estudiante en el centro y resguarda la calidad, la coherencia y el sentido de cada decisión académica. Cada avance fue posible gracias al trabajo colaborativo de equipos comprometidos, que entienden la formación en salud como una tarea ética, técnica y profundamente humana.
Con cimientos sólidos y una visión compartida, el 2026 se proyecta como el año de la ejecución plena, en el que llevaremos a la práctica todo lo construido, con la convicción de que educar es, ante todo, un acto de confianza en el futuro. Cerramos este ciclo fortalecidos y motivados por el propósito de formar personas para una sociedad mejor, que contribuyan al bienestar de otros y al desarrollo de una salud más humana y de mayor calidad para el país.
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