10 de Diciembre, 2018

Discurso del rector Ignacio Sánchez Díaz de la Universidad Católica, en la fiesta de celebración de los 50 años de Duoc UC.

Ignacio Sánchez Díaz

Ignacio Sánchez Díaz

Rector de la Pontificia Universidad Católica

4 minutos de lectura

Muy buenas noches, muchas felicitaciones a todos quienes trabajan y enseñan día a día en Duoc UC. Un saludo muy especial al rector Ricardo Paredes, a los miembros del Consejo Directivo: don Patricio Donoso y don Gonzalo García que hoy nos acompañan. A todos los directivos de Duoc UC, y fundamentalmente a ustedes, la comunidad toda, que hacen posible que esta labor se realice.

La verdad es que Duoc UC es una institución líder no solo en nuestro país, sino que a nivel latinoamericano en la formación y capacitación Técnico Profesional, en la formación integral de nuestra juventud. Los forman bien.   

Ustedes en conjunto han logrado un reconocimiento nacional, una acreditación máxima. Han podido poner ciertos estándares de calidad y, en este sentido, como rector de la Universidad Católica, quisiera agradecerlo, reconocerlo y los felicito muy sinceramente.

Cincuenta años atrás un grupo de tres estudiantes y un sacerdote invitado, se plantearon las siguientes reflexiones y preguntas: nosotros tenemos la posibilidad de aprender, de enseñar, tenemos la posibilidad de formarnos para el futuro, pero ¿qué pasa con los hijos de las personas que trabajan en esta institución?, ¿qué pasa con los hijos de algunos obreros que conocemos?, ¿qué pasa con los niños y adolescentes que tienen menos oportunidades? Y esa fue la mirada visionaria, solidaria y empática que tuvieron algunos estudiantes de la Universidad Católica hace cincuenta años. Este es el origen de esta maravillosa institución que tiene ya más de cien mil estudiantes en tres regiones del país y que tiene un grupo de profesores, docentes, profesionales y administrativos que hoy uno observa reunidos acá.

En estos cincuenta años ha habido crecimientos importantes, ha habido dificultades que se han podido sortear gracias al trabajo de todos los que han laborado en Duoc UC, gracias al liderazgo muy importante de quienes han conducido la institución, y gracias también a la pertenencia a la Universidad Católica y su respaldo a esta propuesta en Educación Técnico Profesional.

Los 130 años que cumple nuestra Universidad la encuentran como una universidad líder, no solo a nivel nacional, sino también a nivel latinoamericano. Con un liderazgo en la docencia, en investigación de frontera, en transferencia tecnológica, en aporte cultural.

Hay que preguntarse ¿cuál es la razón para que nuestra Universidad tenga este liderazgo? y la razón, en parte, es que hay instituciones que nacen de la Universidad y que están íntimamente ligadas como el Duoc UC, la Red de Salud, y la Fundación Club Deportivo Universidad Católica que entregan un aporte muy sustantivo al país.

Nuestra Universidad a través de la Fundación Club Deportivo UC tiene a la institución formadora en deporte más grande del país, con 14 ramas en todo tipo de deportes, y somos de los que mejor formamos a nuestros atletas que nos representan y a los que practican la actividad deportiva. También está nuestra Red de Salud, líder en prestación de salud ambulatoria y hospitalaria y en acompañamiento y medicina familiar.

En el área técnico-profesional la Universidad Católica tiene a Duoc UC, líder en la formación de personas. Por tanto, esta estructura global que se llama Pontificia Universidad Católica de Chile y que tiene presencia en distintos ámbitos de la realidad nacional, cuenta en el área de la formación técnico profesional con una institución de excelencia como es la que ustedes desarrollan y a la que ustedes pertenecen.

Hoy día lo que cabe es celebrar y disfrutar en comunidad. Me parece excelente ver a funcionarios, administrativos, profesionales, profesores y dirigentes sindicales con quienes hemos conversado, con una trayectoria en la institución de 20, 30 años. Todos con un cariño enorme por la institución y que dan muestra de que instituciones como Duoc UC, como la Pontificia Universidad Católica de Chile son lo que son gracias a sus personas y se desarrollan y crecen gracias al aporte de cada uno de ustedes.

Un gran saludo y un gran reconocimiento. Sigamos trabajando en conjunto, por muchos años más, para entregarle al país lo que Chile necesita: una buena educación para su juventud, una capacitación y un trabajo incesante para desarrollar a nuestro país de manera integral en beneficio de todas sus personas.

Muchas gracias.

Nota: Discurso pronunciado el 30 de noviembre en la fiesta de los 50 años de Duoc UC en los salones de Espacio Riesco.

loader

Deja tu comentario

Nombre y Apellido *

Guardar mi nombre y email en este navegador para la próxima vez que desee comentar.

0 comentarios

Otros artículos de interés

NAVEGAR LA EDITORIAL

27 de Abril, 2026

El trabajo en la era digital: Entre la promesa y el vértigo

La digitalización ya no es un horizonte: es el suelo que pisamos. Avanza en silencio por cada rendija de la vida laboral como la asignación de turnos, la evaluación del desempeño, la contratación, la coordinación de equipos dispersos, hasta que un día descubrimos que el trabajo mismo ha sido reconfigurado desde adentro. No se trata […]

20 de Abril, 2026

Discurso del Rector Carlos Díaz Vergara en la inauguración del Año Académico de Duoc UC 2026

Muy buenos días a todas y todos. Deseo comenzar estas palabras saludando a quienes nos acompañan hoy de manera presencial: al presidente de nuestro Consejo Directivo, Francisco Gallego; a los miembros del Consejo de Duoc UC; a nuestro Capellán General, Osvaldo Fernández de Castro; a los miembros de la Dirección Ejecutiva; a los directivos de […]

13 de Abril, 2026

La educación técnico-profesional: excelencia con alma, pertinencia con futuro

Una promesa, no solo una misión Hay textos institucionales que describen una misión y otros que van más allá y encierran una promesa histórica. La educación técnico-profesional (ETP) puede ser motor de desarrollo, plataforma de movilidad social y camino de excelencia para las nuevas generaciones. No es una aspiración ingenua. La Unesco sitúa la ETP […]