La nota vaticana Antiqua et nova publicada el 28 de enero de 2025, emanada de la colaboración entre los Dicasterios para la Doctrina de la Fe y para la Cultura y la Educación, no es simplemente un manual de precauciones tecnológicas: es una carta de navegación antropológica en medio de lo que el Papa Francisco definió como un cambio de época. En un momento donde la Inteligencia Artificial (IA) parece redibujar los contornos de lo humano, este documento nos recuerda que la educación no es un proceso de optimización de datos, sino un misterio de maduración personal.
A continuación, presentamos una síntesis editorial de aspectos esenciales que definen esta visión, estructurados para ofrecer una guía para la comunidad de Duoc UC.
La Naturaleza de la inteligencia: Lo encarnado frente a lo funcional
El punto de partida es una distinción ontológica crucial. La Iglesia reconoce el ingenio humano como una extensión de nuestra creación a imagen de Dios, pero establece límites claros:
-IA como artefacto, no como sujeto: La IA es un producto del ingenio humano, una herramienta sofisticada que realiza tareas, pero carece de conciencia, voluntad y pensamiento propio. Confundir ejecución con comprensión es el primer error de nuestra era.
-La inteligencia encarnada: A diferencia del procesamiento lógico-matemático de la máquina, la inteligencia humana es integral, sensible y relacional. No reside solo en el cerebro, sino en la unidad de la persona.
-El límite del discernimiento moral: La IA puede procesar dilemas éticos como variables estadísticas, pero es incapaz de poseer juicio moral o empatía genuina, cualidades que requieren la capacidad de reconocer la singularidad irreductible del otro.
-El riesgo de la idolatría digital: El documento advierte que la IA puede ser más seductora que los ídolos antiguos porque parece hablar, simulando una relación personal que puede confundir la psique, especialmente en los más jóvenes.
El vínculo pedagógico: El maestro como testigo
Frente a la tentación de sustituir al docente por plataformas adaptativas, Antiqua et nova reivindica la presencialidad:
-Centralidad de la relación humana: El aprendizaje es un acto profundamente relacional. La IA debe ser un recurso subordinado que jamás sustituya el encuentro personal entre maestro y estudiante.
-El maestro como testigo: Citando a Pablo VI, se enfatiza que el educador influye más por lo que es que por lo que dice. La IA puede entregar información, pero no puede dar testimonio de una vida con sentido.
-La integración de cabeza, corazón y manos: Educar no es llenar cabezas de ideas (formando sujetos macrocéfalos o autómatas), sino armonizar el pensamiento, la afectividad y la acción.
-El peligro de la despersonalización: Un entorno educativo mediado exclusivamente por algoritmos priva al estudiante de los estímulos sensoriales y emocionales necesarios para un desarrollo cognitivo sano.
Desafíos éticos y capacidades críticas
La integración de la IA en el aula debe ser, ante todo, un ejercicio de prudencia y soberanía intelectual:
-Fomento del pensamiento autónomo: Se debe alertar contra las plataformas que entregan respuestas automáticas, pues suprimen la curiosidad y el esfuerzo indispensable de la búsqueda personal.
-Alfabetización digital integral: Más allá del uso técnico, los estudiantes deben comprender cómo los algoritmos modelan y filtran su percepción de la realidad.
-Detección de sesgos y posverdad: Es imperativo entrenar el juicio crítico para identificar la desinformación fabricada y los sesgos algorítmicos que pueden perpetuar injusticias.
-La IA no es neutral: Toda tecnología refleja la visión del mundo de sus creadores. Los educadores deben discernir los valores implícitos en el software que introducen en sus aulas.
La dimensión social y el bien común
El documento extiende su mirada hacia las estructuras globales que sostienen esta tecnología:
-Brecha educativa y exclusión: Existe el riesgo de que la IA profundice las desigualdades si el acceso a estas herramientas se convierte en un nuevo factor de exclusión social.
-Protección de la intimidad: Los datos de los estudiantes son una extensión de su intimidad y deben ser protegidos contra la vigilancia comercial o el control social.
-Ética desde el diseño: La ética debe estar presente desde la programación de los sistemas para evitar que los criterios de eficiencia descarten a quienes no se ajustan a estándares productivistas.
-Cuidado de la casa común: Se señala la responsabilidad ecológica, recordando el alto costo ambiental (energía y agua) de los centros de datos que alimentan la IA.
Hacia una esperanza interdisciplinar
Finalmente, Antiqua et nova nos llama a una acción proactiva y esperanzadora:
-Universidades como laboratorios de esperanza: Las instituciones de educación superior deben investigar la IA de forma transdisciplinar, orientando sus aplicaciones al bien de la humanidad.
-Dignidad del trabajo humano: La tecnología no debe buscar el reemplazo sistemático del trabajo, pues este es un cauce esencial para la realización personal y el sentido de la vida.
-Supervisión humana obligatoria: En cualquier decisión educativa o institucional, un sistema automatizado nunca debe tener la última palabra.
-Primacía de la persona: El criterio definitivo para validar cualquier avance es: ¿esta herramienta protege e incrementa la dignidad intrínseca del ser humano?
Antiqua et nova no nos invita a temer a la técnica, sino a habitarla con la sabiduría del corazón. La verdadera frontera de la educación en el siglo XXI no está en la potencia de nuestros procesadores, sino en nuestra capacidad de seguir formando seres libres, capaces de amar y de buscar la verdad más allá de la pantalla.
Nota: Participaron las herramientas ChatGPT, Gemini, Claude para el análisis profundo de la nota papal. Del total de ideas, se seleccionaron varias y se buscó la máxima pedagogía para transmitir lo medular de este documento esencial, para que sea de utilidad para la comunidad Duoc UC.
Javier Pavón
Muy buen artículo. Una pregunta reflexiva que se podría hacer luego de cada actividad en clases sería algo como ¿Qué parte de este trabajo hiciste tú y qué parte fue solo apoyo tecnológico? Saludos