En el marco del Mes del Trabajo, la sede Puente Alto de Duoc UC reunió a representantes del mundo social, educativo y empresarial para dialogar sobre dignidad laboral, desarrollo humano y construcción de comunidad.
Durante mayo, mes en que tradicionalmente reflexionamos sobre el valor del trabajo, la sede Puente Alto de Duoc UC, junto al Programa de Ética y Formación Cristiana y el área de Identidad y Cultura, desarrollamos el conversatorio “Trabajar con dignidad es construir humanidad”, una instancia organizada en conjunto con la Corporación Dolores Sopeña, la Delegación Episcopal para la Pastoral Social — Caritas y el Centro para el Desarrollo Humano Integral. Más allá de una actividad académica, el encuentro abrió un espacio necesario para pensar sobre el trabajo desde una dimensión profundamente humana.

Foto N°1: Auditorio de la sede Puente Alto de Duoc UC.
En un contexto donde las conversaciones sobre empleabilidad suelen centrarse en las altas tasas de desempleo existentes, en tecnología o crecimiento económico, detenerse a reflexionar sobre la dignidad del trabajo resulta especialmente relevante. Porque trabajar no es únicamente cumplir una función: también es una forma de aportar a la sociedad, relacionarnos con otros y desarrollar nuestro proyecto de vida.
Las intervenciones de los participantes coincidieron en un punto clave: el trabajo tiene una dimensión social que muchas veces pasa desapercibida. Ricardo Fernández, gerente técnico de Desarrollo Sostenible en la Compañía Industrial El Volcán, destacó el valor de reunir distintas miradas de la comuna para dialogar sobre objetivos compartidos, especialmente en torno al bienestar de las personas y la construcción de un entorno más justo y sostenible.
Por su parte Felipe Guala, sociólogo e integrante de la Delegación Episcopal para la Pastoral Social, invitó a reflexionar sobre el sentido más profundo del trabajo, entendiendo que no solo cumple un rol económico, sino también humano y comunitario. En especial para los estudiantes, comprender esta dimensión permite prepararse para el mundo laboral con una mirada más amplia, donde el desarrollo profesional también implica crecimiento personal, colaboración y compromiso con los demás.

Foto N°2: Expositores de izquierda a derecha: Carmen del Pino, Valeska Cabañas y Ricardo Fernández.
En tiempos donde las dinámicas laborales avanzan rápidamente y las exigencias del entorno cambian de manera constante, este tipo de espacios adquieren aún más valor. Formar profesionales competentes sigue siendo fundamental, pero también lo es promover personas capaces de actuar con ética, empatía y sentido de servicio.
Humanizar los espacios de trabajo es un desafío que involucra a empresas, instituciones educativas y a la sociedad en general. Implica comprender que detrás de cada tarea, organización o proceso, existen personas con historias, necesidades y expectativas. Y quizás ahí radica uno de los principales aprendizajes de este conversatorio: que el trabajo, cuando se ejerce con dignidad y conciencia, no solo transforma realidades individuales, sino que también contribuye a construir una sociedad más humana.

Foto N°3: Entrega de reconocimientos a expositores y panelistas del conversatorio.
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