¿Qué significa educar después de medio siglo? ¿Qué permanece cuando cambian las industrias, las tecnologías y hasta las formas de aprender? El año académico 2025 nos puso frente a esas preguntas en la sede Valparaíso de Duoc UC. No como un ejercicio retórico vacío, sino como una reflexión honesta sobre el sentido de nuestro proyecto educativo y su impacto real en las personas y en el desarrollo productivo de la región.
Educar nunca ha sido una mera transferencia de conocimientos. Educar es tomar posición frente a la vida de otros. Es decidir si la formación se concibe como un trámite o como una herramienta para ampliar horizontes. Desde esa convicción, Duoc UC llegó a Valparaíso hace cinco décadas con una idea clara: formar a quienes no tenían posibilidad de acceder a la educación superior para aportar al desarrollo productivo de Valparaíso, mejorando su empleabilidad y, así, aportar a mejorar significativamente su calidad de vida.
Si algo nos recordó el 2025 es que ese propósito sigue vigente. El lanzamiento del libro “Duoc UC, Valparaíso y Vinculación con el Medio: Un propósito sostenible en el tiempo” fue más que la presentación de una publicación: fue una declaración. En sus seis capítulos, el libro muestra cómo, entre 2017 y 2024, la Vinculación con el Medio dejó de ser un complemento para transformarse en una dimensión estructural de nuestro modelo educativo. ¿Por qué importa esto? Porque una institución que se vincula escucha, aprende y se transforma junto a su entorno. Proyectos como la Escalera de los Sueños, Quillota Respira o la Feria Sobremesa no solo enriquecen el aprendizaje; revelan una manera de formar que entiende que el conocimiento cobra sentido cuando dialoga con la comunidad, la cultura y la realidad productiva.
Pero educar también implica anticipar el tiempo futuro: mirar el presente con responsabilidad y el futuro con decisión. El Seminario “Reactivación y Futuro Laboral: Visiones Gremiales para la Región”, realizado junto con El Mercurio de Valparaíso, fue una expresión clara de esa vocación. ¿Cómo se enfrenta un escenario laboral cambiante? ¿Qué rol debe cumplir la educación técnico-profesional en un contexto de incertidumbre económica y transformación productiva? La exposición del economista David Bravo y el diálogo entre nuestro Rector, Carlos Díaz Vergara, junto a los principales representantes gremiales de la región dejaron una idea transversal: el desarrollo no se sostiene sin personas formadas con pertinencia, pero tampoco sin instituciones capaces de articular miradas diversas y construir confianza.
Esa misma pregunta por el desarrollo y el crecimiento económico estuvo presente en el 7° Encuentro Conecta Región: Pensando Chile desde Valparaíso. ¿Puede una región pensarse a sí misma sin mirarse en el espejo del país? ¿Puede el país proyectarse sin escuchar las necesidades de la industria? La exposición de Bettina Horst von Thadden y el panel integrado por autoridades públicas, representantes del mundo político y académico reafirmaron la importancia de una conversación informada, plural y acorde con nuestro contexto actual. Para Duoc UC, organizar estos espacios no es accesorio: es parte de nuestra responsabilidad como institución formadora y actor relevante del ecosistema regional. Esta vinculación activa con el medio y con el sector productivo local es fundamental para favorecer nuestro posicionamiento y, en consecuencia, aumentar nuestros niveles de empleabilidad y renta.
Ahora bien, hablar de desarrollo productivo sin hablar de industria sería una omisión. Durante 2025, la relación con el sector productivo siguió ocupando un lugar central. La apertura de la carrera Técnico en Operación y Supervisión de Procesos Mineros no responde solo a una demanda laboral, ya que responde a una pregunta más profunda: ¿qué formación necesita la región y nuestro país para retomar el crecimiento económico y productivo? A ello se sumaron las actualizaciones de las mallas de la Escuela de Turismo y Hospitalidad, los proyectos de innovación y de vinculación junto con empresas de nuestra zona, los seminarios sectoriales y los convenios de prácticas que permitan asegurar buenos lugares para nuestros estudiantes. Desde lo académico, estas acciones aseguran pertinencia y calidad. Desde lo humano, abren posibilidades, entregan confianza y permiten a los estudiantes imaginar futuros posibles.
Pero educar no es solo preparar para el trabajo. Es también cuidar el proceso. ¿Cómo viven nuestros estudiantes su paso por la institución? ¿Se sienten cómodos, acogidos, escuchados, considerados? En 2025, la mejora de la experiencia estudiantil fue una prioridad. Se impulsaron mejoras en los espacios de estar, en las actividades para los alumnos y alumnas y en el acompañamiento integral. El trabajo de las comisiones integradas por colaboradores administrativos fue clave. Desde sus propias experiencias y miradas diversas, demostraron que la calidad educativa también se construye desde los detalles cotidianos y desde una cultura institucional que pone a las personas en el centro.
Cincuenta años después, la pregunta inicial sigue abierta, pero la convicción es clara: educamos para que las personas puedan vivir mejor. Para que el desarrollo productivo tenga rostro humano. Para que Valparaíso y su región cuenten con personas preparadas, conscientes y comprometidas. Esa es la razón de fondo que atraviesa el año académico 2025 y que seguirá orientando el camino de Duoc UC en los años que vienen.
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