En septiembre de 2019, el Papa Francisco convocó al mundo a impulsar un nuevo “Pacto Educativo Global”, invitando a reconstruir la educación desde una perspectiva profundamente humana, solidaria y esperanzadora. La propuesta surge en un contexto marcado por crisis sociales, culturales y medioambientales que desafían la convivencia humana y debilitan el sentido de comunidad.
Frente a este escenario, el Santo Padre plantea una convicción fundamental: educar no consiste únicamente en transmitir conocimientos o desarrollar competencias técnicas, sino también en formar personas capaces de contribuir a una sociedad más justa y orientada al bien común. Esta reflexión resulta especialmente pertinente para Duoc UC, cuyo Proyecto Educativo ha situado históricamente en el centro la formación integral, la dignidad humana y el compromiso con el desarrollo de la sociedad.
Educar poniendo a la persona en el centro
Uno de los principales llamados del Papa Francisco consiste en volver a situar a la persona en el centro del proceso educativo. Esta afirmación adquiere hoy una enorme relevancia, especialmente en contextos donde la educación corre el riesgo de reducirse exclusivamente a indicadores de productividad, eficiencia o empleabilidad.
Sin desconocer la importancia de la formación técnica y profesional para el desarrollo económico y social del país, el Pacto Educativo Global recuerda que toda experiencia educativa debe orientarse al desarrollo pleno de la persona humana. Ello implica reconocer la singularidad de cada estudiante, sus talentos, vulnerabilidades, sueños y capacidades.
En Duoc UC esta mirada forma parte esencial de nuestro proyecto educativo y dialoga directamente con el énfasis definido por la institución para situar al estudiante en el centro del quehacer institucional. Esta definición implica comprender la experiencia educativa desde una perspectiva integral, considerando no solo el desarrollo académico y técnico, sino también las dimensiones humanas, éticas y sociales que forman parte del proyecto de vida de cada estudiante.
La formación técnico-profesional, en este contexto, no se limita a preparar para el trabajo. Busca también formar personas capaces de participar activamente en la vida en comunidad, ejercer responsablemente su libertad y contribuir al bien común desde sus distintos ámbitos de desempeño.
Poner al estudiante en el centro no significa encerrarlo en su propio proyecto individual, sino ayudarlo a descubrirse como persona en relación: con otros, con su comunidad, con el mundo del trabajo, con los más vulnerables y con la casa común. Desde esta perspectiva, la centralidad de la persona se vincula necesariamente con la fraternidad, la construcción de comunidad y la responsabilidad compartida por el bien común.
Esta perspectiva adquiere especial relevancia en tiempos donde las transformaciones tecnológicas y productivas avanzan aceleradamente. Frente a escenarios de automatización, inteligencia artificial y cambios permanentes en el mundo laboral, las instituciones educativas están llamadas a fortalecer aquellas capacidades profundamente humanas que ninguna tecnología puede reemplazar completamente: empatía, discernimiento ético, colaboración, creatividad, sentido de propósito y responsabilidad social.
Una educación integral para tiempos complejos
El Papa Francisco ha insistido en que la crisis contemporánea no es únicamente económica o ambiental, sino también antropológica y cultural. Existe una creciente dificultad para construir vínculos, reconocer al otro y desarrollar proyectos colectivos orientados al bien común. En este contexto, la educación aparece como una herramienta fundamental para reconstruir confianza, fraternidad y cohesión social.
El Modelo Educativo de Duoc UC comparte esta comprensión integral de la formación, promoviendo tanto la excelencia académica como el compromiso ético y social.
En este sentido, el Pacto Educativo Global interpela directamente a las instituciones de educación superior a revisar continuamente sus proyectos formativos, metodologías y culturas organizacionales. La educación del futuro no puede limitarse únicamente a transmitir información o preparar para desempeños laborales específicos. Requiere formar ciudadanos conscientes de los desafíos sociales y ambientales de su tiempo, capaces de participar activamente en la construcción de una sociedad más humana y sostenible.
Esta tarea exige fortalecer experiencias educativas que promuevan reflexión crítica, trabajo colaborativo, participación y sentido de comunidad. Asimismo, invita a avanzar hacia modelos educativos más inclusivos, donde cada estudiante pueda sentirse acogido, valorado y acompañado en su trayectoria formativa.
Para Duoc UC, acoger el Pacto Educativo Global supone comprender que nadie educa solo. La formación técnico-profesional requiere una alianza entre aula, familia, empresa, territorio y sociedad civil, de modo que la educación sea una tarea compartida al servicio de las nuevas generaciones.
Dignidad humana e inclusión como principios fundamentales
Uno de los aspectos más significativos del Pacto Educativo Global es su llamado a acoger especialmente a quienes viven situaciones de vulnerabilidad o exclusión. El Papa Francisco recuerda permanentemente que una sociedad verdaderamente humana se mide por su capacidad de reconocer y dignificar a quienes históricamente han sido marginados.
Esta mirada tiene profundas implicancias para la educación superior. Las instituciones educativas no solo deben ampliar oportunidades de acceso, sino también generar condiciones reales de participación, acompañamiento y desarrollo para todos sus estudiantes.
En los últimos años, Duoc UC ha avanzado significativamente en políticas y estrategias orientadas a fortalecer la inclusión educativa. La creciente diversidad presente en nuestras aulas constituye tanto un desafío como una oportunidad para enriquecer la experiencia formativa y construir comunidades educativas más humanas y representativas de la realidad social del país.
La inclusión, sin embargo, no puede comprenderse únicamente como una política institucional o una respuesta normativa. Implica un cambio cultural profundo que reconozca el valor inherente de cada persona y promueva relaciones basadas en el respeto, la empatía y la dignidad humana.
El Pacto Educativo Global invita precisamente a construir una “aldea de la educación”, donde distintos actores sociales colaboren activamente en la formación de nuevas generaciones y en la promoción del desarrollo humano y social.
Vinculación con el mundo productivo y responsabilidad social
La educación técnico-profesional posee un rol estratégico en el desarrollo del país. Su cercanía con el entorno productivo y su orientación práctica permiten responder a necesidades concretas de distintos sectores económicos y sociales.
En la educación técnico-profesional, el Pacto Educativo Global se juega de manera muy concreta: en la dignidad del trabajo bien hecho, en la posibilidad de movilidad social, en el vínculo con los territorios, en la formación de oficios y profesiones que sirven a necesidades reales, y en la construcción de ambientes laborales más humanos, justos y sostenibles.
No obstante, el Pacto Educativo Global nos recuerda que la relación entre educación y trabajo no puede reducirse únicamente a criterios de productividad o competitividad. La formación para el trabajo también debe contribuir al desarrollo de organizaciones más humanas, éticas y socialmente responsables.
La relación con el mundo productivo debe orientarse no solo a responder a las demandas del mercado, sino también a humanizarlo. Duoc UC puede contribuir formando técnicos y profesionales que promuevan ambientes laborales dignos, relaciones justas, innovación responsable y una cultura del trabajo entendida como servicio al bien común.
En este sentido, Duoc UC posee una oportunidad significativa para fortalecer su contribución al país desde una perspectiva integral. Formar técnicos y profesionales competentes constituye una tarea esencial, pero igualmente importante resulta formar personas conscientes de su responsabilidad ética y social.
El mundo productivo requiere hoy no solo conocimientos técnicos, sino también capacidades asociadas a colaboración, respeto por la diversidad, sostenibilidad y compromiso con las comunidades. Por ello, la formación técnico-profesional debe avanzar hacia modelos educativos que integren excelencia académica con desarrollo humano, uno de los principales puntos de encuentro entre el proyecto educativo de Duoc UC y los principios promovidos por el Papa Francisco.
Ecología integral y cuidado de la casa común
Otro de los ejes fundamentales del Pacto Educativo Global corresponde al compromiso con el cuidado de la casa común. Inspirado en la encíclica Laudato Si’, el Papa Francisco plantea que la crisis ambiental no puede separarse de las problemáticas sociales y humanas.
La educación posee una responsabilidad fundamental en la formación de una conciencia ecológica capaz de promover estilos de vida más sostenibles y relaciones más equilibradas con el entorno.
Esta reflexión adquiere enorme relevancia en contextos donde el cambio climático, la degradación ambiental y las desigualdades sociales afectan crecientemente a las comunidades más vulnerables. Las instituciones de educación superior están llamadas a incorporar estos desafíos en sus procesos formativos, promoviendo una comprensión integral de la sostenibilidad.
En Duoc UC el compromiso con el desarrollo sostenible y la responsabilidad social forma parte de una visión educativa que busca aportar al bienestar de las personas y las comunidades. La incorporación de criterios de sostenibilidad, ética y responsabilidad ambiental en distintos ámbitos formativos refleja una comprensión coherente con la propuesta del Pacto Educativo Global.
Educar para el cuidado de la casa común implica también promover estilos de liderazgo y desarrollo profesional comprometidos con el bien común, la solidaridad intergeneracional y la justicia social.
La educación como construcción de esperanza
Uno de los aspectos más inspiradores del llamado del Papa Francisco es su profunda confianza en la capacidad transformadora de la educación. Frente a escenarios marcados por la incertidumbre, la fragmentación y la crisis de sentido, el Pacto Educativo Global propone reconstruir vínculos y renovar la esperanza.
Esta invitación interpela especialmente a las instituciones educativas católicas, llamadas no solo a transmitir conocimientos, sino también a ofrecer una visión humanizadora de la persona y de la sociedad.
En Duoc UC esta misión se expresa en la búsqueda permanente de una formación integral centrada en la dignidad humana, el servicio y el compromiso con el desarrollo del país. Para una institución católica, esta tarea nace de una convicción evangélica: cada persona posee una dignidad inalienable y está llamada a desplegar sus talentos en relación con otros, al servicio del bien común y abierta a la trascendencia.
La educación técnico-profesional adquiere así una dimensión ética y social orientada a contribuir a comunidades más humanas, inclusivas y solidarias.
El Pacto Educativo Global nos recuerda que educar constituye siempre un acto de esperanza. Significa creer en las personas, en sus capacidades y en la posibilidad de construir un futuro mejor a través del encuentro, el diálogo y la colaboración.
En tiempos donde las sociedades enfrentan profundas tensiones y desafíos, la educación aparece como uno de los caminos más relevantes para promover fraternidad, justicia y paz social.
Por ello, la pertinencia del Pacto Educativo Global en el Modelo Educativo de Duoc UC no radica únicamente en coincidencias conceptuales o institucionales. Su relevancia se encuentra también en la capacidad de interpelarnos y revisar permanentemente si nuestras prácticas, prioridades y decisiones efectivamente ponen a la persona en el centro, especialmente a quienes más requieren ser acogidos y acompañados.
Acoger el Pacto Educativo Global en Duoc UC significa profundizar una educación técnico-profesional que ponga a la persona en relación en el centro: una formación que escuche a los jóvenes, acompañe sus trayectorias, abra oportunidades reales, humanice el trabajo y convierta cada sede en una comunidad de aprendizaje, encuentro, servicio y esperanza.
Referencias
Congregación para la Educación Católica. (2020). Pacto Educativo Global: Instrumentum Laboris. Vaticano.
Duoc UC. (2021). Proyecto Educativo Institucional. Duoc UC.
Francisco. (2015). Carta encíclica Laudato Si’: Sobre el cuidado de la casa común. Libreria Editrice Vaticana.
Francisco. (2020). Mensaje para el lanzamiento del Pacto Educativo Global. Vaticano.
Francisco. (2020). Fratelli Tutti: Carta encíclica sobre la fraternidad y la amistad social. Libreria Editrice Vaticana.
Nussbaum, M. (2010). Sin fines de lucro: Por qué la democracia necesita de las humanidades. Katz Editores.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). (2021). Reimaginar juntos nuestros futuros: Un nuevo contrato social para la educación. Unesco.
Ver Boletín N°78: https://observatorio.duoc.cl/boletin/boletin-n78-pacto-educativo-global-brujula-para-duoc-uc/
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