El 2017 se logró la consolidación de un equipo docente de la escuela de Ingeniería de la sede Plaza Norte, que se manifestó en la colaboración, unidad y comunicación, con el objetivo de lograr un bien común hacia la innovación e investigación formativa en nuestros alumnos.
Tal como establece nuestro Proyecto Educativo, entendemos la educación no solo como una mera transmisión de conocimientos y habilidades, sino que debe abarcar todos los aspectos de la persona, desde su faceta social hasta su anhelo de trascendencia ¿Cómo logramos que los alumnos entiendan que su etapa formativa es integral, orientándola no solo al logro de la competencia, sino que desplegando su faceta social y así lograr trascender? Si bien no existe la receta perfecta, sabemos que una de las formas de lograrlo es contando con una comunidad docente alineada, comprometida y empoderada.
En nuestros inicios realizamos una competencia innovadora, llamada “Olimpiadas Académicas”. De nuestra Escuela, participaron los alumnos de segundo semestre con especialidad de Neumática, de las carreras de Electricidad y Automatización Industrial en su versión profesional y técnica. Los emplazamos a un ambiente de sana competencia, logrando que fueran capaces de resolver una problemática en contexto laboral, inculcándoles la participación en equipo y la colaboración entre ellos.
Este año en su cuarta versión, tuvimos una participación de 100 alumnos de las mismas Carreras pero ahora en dos especialidades, Neumática y Electroneumática, logrando que todos los competidores pasaran por ambas especialidades. En la medida que los alumnos competían en las Olimpiadas Académicas, logramos pesquisar en algunos de ellos, distintos sentimientos que no dejan ser válidos.
Un número reducido de alumnos fue capaz de entender lo que los docentes intentaron explicar en el aula de clase y que sus estudios no eran solo conceptos, sino que hubo una profundización en lo que conocemos como competencias laborales (conocimientos, habilidades y actitudes). Si bien el sentimiento de frustración era evidentes en algunos, notaron que la preocupación del equipo de la escuela de Ingeniería los hizo sentirse importantes, valorados y situados en un entorno con el que tendrán que enfrentarse, de manera más frecuente para ser capaces de demostrar sus competencias.
Otro grupo agradeció desde el principio la oportunidad e instancia en la que participaron. La sensación de que todo el trabajo que hicieron durante el semestre se vio reflejado de manera positiva, fue algo que generó mucho agrado. Un grupo de alumnos logró terminar una de las pruebas en la mitad del tiempo que tenían para hacerlo, lo que provocó las felicitaciones del equipo de docentes y de sus compañeros.
Producto del trabajo que se realizó con los docentes, logramos desarrollar la primera competencia de Robótica de la escuela de Ingeniería en la sede Plaza Norte, alcanzando una participación de 167 alumnos, en dos categorías: velocidad y obstáculos. Este evento buscó en los estudiantes desplegar su creatividad e innovación, construyendo un robot que fuese capaz de recorrer una ruta lo más rápido posible sin salirse de ella. Y en la otra especialidad, realizaron un recorrido esquivando una serie de obstáculos que estaban en el camino.
En ambas categorías se presentaron grupos de hasta cuatro integrantes por robot, con ciertas limitantes de características constructivas y de programación que estaban dentro de la asignatura. Si bien la competencia estuvo abierta a quien quisiera participar, notamos que era necesario contar con conocimientos técnicos que los alumnos aprenden en los laboratorios; por lo tanto, limitamos la competencia de velocidad a los estudiantes que estuviesen cursando o hubiesen aprobado la asignatura AMI4101 denominada Aplicación de Microcontroladores.
De la misma forma, dada las dificultades específicas de fabricar un robot capaz de esquivar obstáculos, limitamos la participación de alumnos que estuviesen cursando o hubiesen aprobado la asignatura CAP6101 Control Automático de Procesos. De esta forma estamos, como institución, anteponiéndonos a los avances tecnológicos formando a nuestros estudiantes en investigación aplicada, dándole un puntapié formativo y logrando que puedan buscar y así sean capaces de contraponer información, validarla y tomar lo que necesiten.
Es importante destacar lo asertivo del primer Concurso de Investigación Aplicada en donde participaron seis docentes del área de Electricidad y Automatización Industrial de la sede Plaza Norte, logrando que unos de los proyectos llegaran a la etapa de financiamiento.
El profesor Gonzalo Pereira está trabajando en el Desarrollo de un Sistema de Apoyo a la Rehabilitación Motora en Extremidades Inferiores, y visualizó que no solo bastaban con saber sobre la tecnología necesaria para llevar a cabo su proyecto, sino que existía una parte corporal, física y de rehabilitación, que no estaría cubierta dada su formación académica y expertís profesional.
Esto es justamente a lo que debemos apuntar como institución: la integración entre Escuelas y Sedes, entre Ingeniería en Electricidad y Automatización y Fisioterapia, entre Plaza Norte y Maipú, con el fin de que nuestros alumnos trabajen de forma coordinada y cooperativa. Esta sinergia está logrando desarrollar un dispositivo autónomo tipo exoesqueleto, basado en fabricación digital, diseñados en tecnología 3D y complementado con sistema de control automático.
Ya estamos en actividades de cierre, con evaluaciones del año que está terminando y generando nuevos proyectos para el próximo año. Es por esto, que no me queda más que agradecer a cada uno de los docentes que integran la comunidad de la sede Plaza Norte de la escuela de Ingeniería en el área de Electricidad y Automatización industrial, ya que sin su motivación diaria a los alumnos, sin su compromiso, sin ser los referentes que son nada de esto no hubiese sido posible.
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