Sede Viña del Mar Duoc UC: construyendo una comunidad académica

Sede Viña del Mar Duoc UC: construyendo una comunidad académica

El concepto de comunidad viene del latín “communitas” y se refiere a un grupo de personas que comparten una característica común, personas vinculadas por objetivos e intereses afines. En el mundo laboral, valores y formas de ver y enfrentar el trabajo, privilegiando las interacciones y la comunicación. Los grupos que se refieren a sí mismos como “comunidades” comparten cercanía, empatía, necesidad y Fe compartida. Esto, según la psicología moderna, establece las bases para relaciones humanas saludables y efectivas.

Mac Millan y Chavis (1986) citados por Maya Tariego (2004), indican cuatro elementos esenciales para que una comunidad sea reconocida como tal: Influencia, Pertenencia, Conexión Emocional compartida, Integración y Satisfacción de necesidades. La comunidad, además deben manifestarse en dos dimensiones fundamentales: territorial (todo el grupo en un mismo espacio el, “dónde”) y relacional (la interacción entre las personas).

Toda institución educacional aspira a convertirse en comunidad, en conformar una “red de relaciones de apoyo mutuo en la que se puede confiar” Indica Sarason (1974) citado por Maya Tariego (2004) y sentir que se está en un grupo que camina hacia un objetivo común, en este caso el desarrollo y bienestar de los estudiantes, donde todos comparten el sentido social de trabajar por el prójimo.

En la sede Viña del Mar hemos trabajado este concepto desde el año 2011 y ha sido parte de los objetivos estratégicos de la sede desde el año 2013.

La Comunidad Duoc UC sede Viña del Mar se conforma a partir de todos los grupos participantes: alumnos, apoderados, prospectos, docentes y colaboradores administrativos con quienes nos relacionamos día a día y con quienes compartimos este sentido de bienestar y pertenencia, necesario para establecer relaciones basadas en la confianza. Valores como el esfuerzo, la constancia y la lealtad son resaltadas abiertamente y la conexión emocional es una realidad intencionada y transmitida hacia todos los estamentos.

Para lograr este cambio se  generaron las condiciones necesarias para situar a las personas en el centro de los procesos institucionales: el alumno en el centro de nuestro quehacer, el docente y su bienestar como tema central de la docencia, el colaborador administrativo y su satisfacción con el trabajo que realiza, como eje de nuestra preocupación; han sido cambios paradigmáticos necesarios Casassus (2002) prioritarios para lograr nuestro fin último, que es el aprendizaje de los alumnos, la felicidad de nuestros estudiantes y la facilitación a un nuevo estadio de su vida, el del trabajo.

Este desafío no ha estado exento de dificultades. Primero, una cultura institucional establecida que prioriza indicadores y logros, el deterioro del sentido comunitario global, lo que Putnam (2003) citado en el artículo de Maya Tariego llama el deterioro del capital social, es decir este “individualismo” por sobre la colaboración y la participación en grupos o comunidades y finalmente los tipos de liderazgos históricos, donde la figura del líder es una figura que infunde respeto y lejanía más que lazos emocionales y guía.

El cambio comienza desde los lineamientos y objetivos institucionales, en las bajadas a los equipos y la relación de uno a uno, es una actitud de colaboración y optimismo constante, hasta lograr que todos perciban el cambio. Esto, acompañado de un lenguaje comunicacional que hable de “comunidad” de “nosotros” de metas y logros comunes. Implica participar a todos de las ideas y proyectos de la sede. Si bien  se entiende que las autoridades son quienes deciden, el sentido de justicia laboral es imprescindible, es la sensación de que puedo aportar en mi espacio de trabajo, que soy escuchado y tengo opinión.

Esta es la base del buen clima laboral y el fundamento de un buen servicio.

Las personas felices, que se sienten parte de un grupo identificado como tal (pertenencia), que tienen la libertad de opinión compartida y saben la influencia que ella trae consigo (influencia), que comparten valores (Integración y satisfacción de necesidades) y que finalmente los une un lazo emocional fuerte (conexión emocional compartida), serán mejores trabajadores, docentes y colaboradores, transmitirán este sentimiento a sus alumnos y públicos objetivos y con la fuerza de un equipo, lograrán que las metas comunes se cumplan, haciendo cumplir también a los otros, alineando a los que no lo están y convirtiéndose en miembros de algo más grande y fuerte que el individualismo.

Esto es lo que queremos para Duoc UC, conformar una comunidad educativa que siga creciendo y cumpliendo con la misión y visión institucional y que sea identificada como comunidad participativa, que su sello sea el de la colaboración, el respeto y la sana convivencia que deben conforman la base del servicio educativo que entregamos.

Paola Espejo Aubá (Directora Sede Viña del Mar Duoc UC)



Referencias:

Maya Tariego, I (2004) “Sentido de Comunidad y Potenciación Comunitaria”. Apuntes de Psicología Vol 22, N°2. Colegio oficial de Psicología de Andalucía Occidental y Universidad de Sevilla.

 Casassus, J (2002) “Cambios Paradigmáticos en Educación” Revista Brasileira de Educación N°20.

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