Radiografía de los estudiantes “salmones” de la sede Melipilla. Jorge Díaz Gutiérrez, Profesor de matemática de la escuela de Construcción de Duoc UC.

Radiografía de los estudiantes “salmones” de la sede Melipilla. Jorge Díaz Gutiérrez, Profesor de matemática de la escuela de Construcción de Duoc UC.

Dentro de la gran geografía de personalidades, características  y realidades, escribiré una pequeña radiografía de las ciento cincuenta personas que diariamente veo en las aulas de la sede Melipilla del Duoc UC.

Esta provincia que se ubica en la periferia de la región Metropolitana y se une a parte de la Quinta región, es donde diariamente me encuentro con una gran cantidad de estudiantes que desean superar sus propios límites de trayecto, conocimiento y actitud, para poder integrarse dentro de la competitiva sociedad actual. Es así como esta Sede tiene una gran importancia debido a que los estudiantes buscan perfeccionar y teorizar sus habilidades, las cuales han ido adquiriendo por las necesidades que se les han impuesto en la vida. Un ejemplo son los estudiantes de la jornada vespertina que luchan contra el cansancio del arduo día laboral, pero igual cumplen con sus actividades propuestas por la malla curricular atingente de cada Escuela.

Es importante destacar que mi trayectoria docente comienza hace 15 años  en una sala de clases de un colegio rural, donde los estudiantes llegaban llenos de ilusiones y capacidades en bruto. Las diferentes oportunidades que se presentan en esta maravillosa carrera de la pedagogía, me han abierto las puertas de la Educación Técnico Profesional de la enseñanza superior en Duoc UC. Es en estas aulas que me he reencontrado con aquellos estudiantes que hace años estaban llenos de habilidades y hábitos y que hoy deben ser transformados  en capacidades y competencias para ser aplicadas en el mundo profesional y laboral.   

Es un gran desafío entrar diariamente a las aulas y descubrir a un grupo de estudiantes ávidos de conocimientos, exaltados de expectativas y soñadores de un futuro técnico profesional y saber que con un buenos días, con la aplicación de una operación, un cálculo, una función e incluso con la corrección de un signo negativo por positivo,  o determinar una carga distribuida y una carga puntual en un apoyo fijo o un apoyo móvil e incluso un momento empotrado en una estructura de edificación, contribuyen a  forjar los profesionales de la sociedad actual. La mayoría de estos contenidos se esbozan en el colegio, sin embargo cuando los estudiantes llegan a la educación superior sus prioridades cambian y comienzan a responsabilizarse por los aprendizajes que van adquiriendo, ya que de una u otra forma serán utilizados en su desempeño profesional.     

No obstante, no debemos olvidar que estos estudiantes son jóvenes vivaces que están llenos de alegrías y tristezas, y por sobretodo de experiencias que solo en esta Provincia suceden, ya que no hay Transantiago pero si un microbús que tiene horario fijo. No hay variedad en las autopistas, sino  solo un camino conector donde pasa un tractor o maquinaria pesada que atrasa hasta al estudiante más puntual; no hay grandes cadenas que realicen un producto seriado, sino que existen diferentes oficios que enseñan las familias para defenderse enfrentar la vida, y como estos estudiantes son  perseverantes con un espíritu innovador y emprendedor rompen con las tradiciones inculcadas por sus padres, luchando por un futuro  mejor. No puedo dejar de nombrar a aquellos estudiantes que ya están trabajando en obras o empresas durante el día y en la noche se encargan de perfeccionar su quehacer mediante la jornada vespertina.

Considerando las características antes presentadas, se evidencia que mi labor docente apunta directamente al Estudiante Salmón ¿Ustedes se preguntaran a qué me refiero? Y es aquí donde deseo presentarles las sabias palabras de Andrés Calamaro, quien en la canción “El Salmón” del año 2000 nos regala una gran frase que dice: “siempre seguí la misma dirección, la difícil la que usa el salmón”; bien sabemos que el salmón nada contra la corriente y se enfrenta a grandes depredadores. Es mediante esta metáfora que observo y describo a mis estudiantes, ya que ellos se enfrentan a grandes imaginarios sociales,  económicos y culturales, venciendo las vicisitudes que les han impuesto desde muy pequeños.   

Al desarrollar mis clases en las aulas del Duoc UC, he visto la evolución y crecimiento que van experimentando los estudiantes, y si bien como docente genero un aporte en ellos, es la institución con su proyecto educativo la que se encarga de potenciar en los estudiantes las competencias que los catalogan como expertos en el ámbito técnico y profesional con “una sólida base ética inspirada en los valores cristianos, capaces de actuar con éxito en el mundo laboral y comprometidas con el desarrollo de la sociedad”. Con esto se evidencia que nuestro egresado responde a un perfil de alumno fruto de la misión institucional.   

Diariamente me encuentro con estudiantes que desean aprender y desarrollarse como personas profesionales, es por esta razón que me motivan a proponerles un aprendizaje significativo para su futuro quehacer laboral. Sin embargo me he encontrado que muchos de ellos, que estando insertos en el mundo laboral, me han entregado pistas para orientar las clases de forma más práctica y reales a los que ellos se enfrentan cada día.

Realmente el ser docente del  Duoc UC me ha demostrado una arista diferente de la educación, ya que la superación del estudiante siempre va acompañada de los desafíos que como profesores proponemos a los futuros profesionales de nuestra sociedad.

Lunes 20 de noviembre de 2017.

Su voto: Ninguno Media: 5 (5 votos)