¿Qué tan innovadora puede ser la transformación digital para una organización? César Arévalo Leal. Docente de la Escuela de Informática y Telecomunicaciones de la sede San Andrés de Concepción de Duoc UC.

¿Qué tan innovadora puede ser la transformación digital para una organización? César Arévalo Leal. Docente de la Escuela de Informática y Telecomunicaciones de la sede San Andrés de Concepción de Duoc UC.

En la actualidad la medida de éxito para una organización casi no va de la mano con hacer cuadrar los libros contables al fin de un periodo, ya que los objetivos no dependen exclusivamente de factores estáticos o que se pueden repetir año a año. Si algo nos dejó la Pandemia es que el éxito de un servicio ya casi no está asociado al servicio en sí, sino que a la forma en cómo llega a las personas, o incluso, cómo las personas lo ven desde el otro lado de una delgada línea que ni siquiera es física. 

Ya no estamos en un proceso de transformación digital, sino que estamos visualizando las consecuencias de cómo adoptamos la transformación digital, y que además excede lo digital y ya se trata de un proceso sistémico, rayando en lo cultural. El tema ya no es buscar la forma en la cual adoptamos este proceso (si está en eso... pise el acelerador), sino en cómo hacemos llegar a las personas el esfuerzo aplicado en los últimos dos años. 

Muchas veces las organizaciones en su afán de subirse a este barco de la transformación digital han puesto especial énfasis en la adopción de las llamadas tecnologías innovadoras y de conectividad, como Inteligencia Artificial (AI), Realidad Virtual (VR), Realidad Aumentada (ER), Cloud, etc., olvidando la conexión misma con el cliente, y cómo hacer llegar estos mecanismos a ellos e, incluso, revisar si su propia fuerza laboral está capacitada para adoptarlas. 

Por este motivo cobran especial importancia los procesos de capacitación que permitirán una mejor adopción y entendimiento de un mundo que, en muchos casos, posee un dinamismo que debimos aceptar de manera acelerada e incluso forzosa en un acotado periodo de tiempo. 

Muchos de estos mecanismos siempre estuvieron allí, pero no se había generado la necesidad de adoptarlos e incluso depender de ellos. Esta nivelación de dinamismo es consecuencia de las herramientas que nosotros mismo, como cultura, hemos creado y, en consecuencia, debemos adoptar como parte de nuestro día a día. Por este motivo, la capacidad de innovar sobre estas tecnologías, permite que las compañías generen nuevas formas de conectar con los cliente, obtener nuevos productos en el campo digital y valorizar procesos y servicios que antes eran impensados, incluso, sin contar siquiera con capacidad física para ello; es decir, existen empresas cuyo principal servicio es completamente intangible, como lo es por ejemplo, la capacidad de ofrecer un servicio de movilidad sin contar con ningún vehículo propio. 

Ahora bien, el proceso de innovación como tal, puede ser complejo considerando que consiste en mejorar o buscar nuevas aplicaciones sobre elementos existentes, convirtiendo ideas en conceptos exitosos, pero que, si no se cuenta con una organización ordenada y estructurada, quizás dicha idea nunca vea la luz. En la actualidad contamos con innumerables herramientas que nos permitirán preparar la senda para lograr los objetivos buscados pero, además, debemos contar con aspectos como: 

-Ser capaces de adaptarnos a las demandas de los clientes o usuarios. 

-Adaptarse al cambio, teniendo la capacidad de permanecer y no solo de alcanzar las metas. 

-Generar procesos de transferencia o divulgación de dichos cambios y cómo se han abordado.

Crear una estrategia digital para una organización implica mucho más que tecnología y definirla; no es fácil, ya que no es solo tecnología lo que se debe elegir e implementar, para que la transformación digital sea un aporte en la organización se deben establecer objetivos y metas concretas que orienten un proceso dinámico de planificación y progresión tecnológica que permita a las organizaciones avanzar y adaptarse al usuario final, generando valor a las organizaciones, procesos de negocios y usuarios.

En este contexto a través del Centro de Innovación y Transferencia Tecnológica de Duoc UC de la sede San Andrés, estudiantes y docentes toman el requerimiento de la empresa y colaboran con ella en su proceso de definición y adopción de su estrategia digital, creando un ecosistema donde la innovación, conocimiento y desarrollo técnico dan forma a la estrategia digital y cuya consolidación se ve concretada en un servicio y producto tecnológico que mejora los servicios proporcionados por las empresas y la propuesta de valor al usuario final. Ejemplo de ello es el proyecto WaterTapp, que es un servicio tecnológico, aún en desarrollo, que permite al cuerpo de bomberos de Talcahuano acceder oportunamente, de acuerdo a la información proporcionada del evento, la ubicación y disponibilidad de los grifos, optimizando el tiempo de instalación y operación a los eventos a los cuales han sido llamados.

Finalmente, la transformación digital en estos tiempos ya no es una opción si las compañías quieren ser competitivas en el mercado actual, en la economía global que se vive, el no incluirla como estrategia es una barrera para la oferta de productos y servicios que las compañías ponen a disposición de sus usuarios.

14 de noviembre de 2022.

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