¿Es nuestro egresado un representante fiel y esperado del actual Proyecto Educativo?

¿Es nuestro egresado un representante fiel y esperado del actual Proyecto Educativo?

Esta pregunta se la formulan todas las instituciones educativas. No podría ser de otra manera. Educar no es una actividad meramente operacional o mecánica. Es una acción intencionada, inteligente y racional, en el que las instituciones disponen de todas sus capacidades encauzadas por su propio y asumido Proyecto Educativo.

El próximo viernes 27 de noviembre, nos reuniremos a escuchar a nuestras autoridades sobre qué nos desean comunicar y orientar respecto a nuestro recién actualizado Proyecto Educativo. Este documento cuando está asumido por todos los colaboradores, muestra necesariamente que cada uno de nuestros actos no es casual, involuntario, sino que obedece a un todo espiritual, racional y sistémico que nos lleva siempre a cumplir con lo que hemos decidido sea nuestra identidad más profunda.  

Este Proyecto Educativo que duda cabe, carece de neutralidad. Es que no podemos serlo. Somos una institución técnica y profesional marcada por su alma católica y cuya Verdad indiscutida es Cristo. En tal sentido, no somos una institución meramente prestadora de servicios académicos y en el que bastaría formar solo personas competentes en un hacer y quehacer concreto. Esta institución no puede exiliar a Cristo de su vida cotidiana y de su orientación final, porque hacerlo sería dejar de ser lo que somos en un aspecto esencial.

En este contexto podríamos preguntarnos: ¿Es nuestro egresado un representante fiel y esperado de Duoc UC? Si no lo es, ¿qué estamos dejando de hacer para que no estemos formando con las características que deseamos dejar como impronta permanente a nuestros egresados? Ambas preguntas pasan a ser de extrema radicalidad particularmente para nuestra Dirección de Identidad y Misión, y colateralmente para el resto de las direcciones de Duoc UC.

Es verdad que a nuestros estudiantes les damos más conocimientos; más habilidades académicas, cognitivas, sociales y reflexivas; que logran madurar su comportamiento y conductas de inserción social; que participan al interior de un ambiente educativo en que funciona la enseñanza: sus clases se realizan, la infraestructura existe y es funcional a las actividades de aprendizaje; mejoran su calidad de vida y existen posibilidades ciertas de mejorar su actual empleo o de encontrar uno mejor cuando egresan; por último, que nuestra matrícula y demanda crece anualmente. Todo esto pareciera que nos convierte en exitosos.

Sin embargo, reiteramos, ¿es nuestro egresado un representante fiel de lo que es Duoc UC? ¿cuál es la identidad observable en nuestros egresados? Creemos que hoy tenemos un buen Proyecto Educativo. Que si sabemos interpretarlo, lograremos obtener una buena guía espiritual e intelectual de acciones variadas. Aparecen con nitidez aspectos esenciales de nuestro ser; están explícitos nuestros macro ejes de trabajo y, como buen Proyecto Educativo, no nos dice cómo hacerlo, cómo aplicarlo, porque todo buen Proyecto Educativo, cree en la libertad creativa de todos los miembros de la institución y les deja un enorme espacio innovador de cómo plasmar en la realidad los énfasis normativos y orientadores del documento.

Estamos en presencia de un Proyecto Educativo desafiante. Que nos exige lo mejor de nuestras capacidades para convertirlo en una realidad. Al leerlo somos capaces de darnos cuenta en qué somos fuertes o débiles. Y el que hoy pensemos que en ciertos ejes no trabajamos adecuadamente, es un buen inicio para corregir y para desafiarse de nuevo. Entender que esta carta fundamental ha de ser revisada y mejorada de manera permanente es reconocer que la educación es una actividad viva y dinámica, por lo tanto, que se desarrolla en constantes cambios y distintos contextos. Buscar nuestros errores para generar las correcciones pertinentes nos acerca al aprendizaje organizacional y ello contribuiría notablemente a la existencia de un renacer profesional que solo puede traer beneficios institucionales. 

La Institución espera el diálogo fecundo del próximo viernes en la sede Antonio Varas. El lanzamiento de la actualización del Proyecto Educativo necesitaba un acto de formalidad y solemnidad. La vida de las instituciones también vive de sus actos,  tradiciones y símbolos, ya que con ellos hace algo de extrema importancia: envía señales a las personas, estudiantes, colaboradores y mundo externo, de qué es lo que considera importante. Claramente, el Proyecto Educativo es uno de los documentos existenciales más relevante de toda institución que se estime seria y líder en su ámbito de acción. Finalmente, una de las preguntas de fondo del seminario será: ¿Es nuestro egresado un representante fiel y esperado de Duoc UC?.

Equipo editorial Observatorio Duoc UC 

Su voto: Ninguno Media: 4.9 (19 votos)