Educación por competencias, marcando hitos. Docente Ángel Moreno. Asesor de UAP de la sede Maipú de Duoc UC.

Educación por competencias, marcando hitos. Docente Ángel Moreno.  Asesor de UAP de la sede Maipú de Duoc UC.

“…los gobiernos deberían hacer un esfuerzo para identificar y conceptualizar correctamente el conjunto de habilidades y competencias requeridas, según los estándares educativos que cada estudiante debe ser capaz de alcanzar al final de la educación obligatoria. Para ello, las autoridades educativas deberían ser conscientes de que, para tener éxito en este proceso, ha de hacerse un doble esfuerzo: fomentar la participación de las instituciones económicas y sociales desde empresas privadas hasta instituciones de educación superior”[1].

Ante un gran desafío que se nos propone como miembros del mundo docente de la educación superior, es necesario explicitar el rol que, como Duoc UC, estamos desarrollando. Si bien es cierto, el llamado que hace la OCDE es para los gobiernos asociados y, por ende, entidades a ellos ligados; no podemos obviar lo que nos implica abiertamente, la educación por competencias.

Hoy, como sociedad, estamos asumiendo un cambio en el currículo en 3° y 4° medio, tanto Científico Humanista como de Técnico Profesional.  Más allá de los conflictos y discusiones que esto ha generado, es indudable que, si se sabe enfocar, significa una oportunidad enorme para la Educación Secundaria. Abriéndose la posibilidad de desarrollar habilidades que les servirán a los alumnos, no solo para su vida académica superior, sino también en otras etapas de su vida.
Este enfoque, por otra parte, viene a reforzar el camino que Duoc UC ha seguido desde hace varios años; me refiero al tema de la Educación por competencias. Este modelo educativo que hemos adoptado ha sido en respuesta a las necesidades del mercado laboral y de quienes en él se insertarán. Lo que para nosotros como institución educativa es parte de la cotidianeidad –véase, por ejemplo el interés en la habilitación de educación por competencias-, parece que recién viene descubriéndose como una necesidad para la Educación Media.  Sin ir más lejos, en junio recién pasado se presentaron las conclusiones de la investigación desarrollada por el DEMRE y la Subsecretaría de Educación Superior, titulada “Habilidades y Competencias para la Educación Superior, desarrollo de instrumentos y propuestas que porten a un nuevo sistema de admisión”[2]; lo que evidencia dicho cambio de paradigma en nuestro sistema escolar.

Es manifiesta una articulación entre la educación media, educación superior y vida laboral, lo que se extrañaba en las propuestas ministeriales anteriores, pues en ellas se planteaba la educación media como conducente a la superior, pero sin proyecciones más allá de estas.  En esta oportunidad, las referencias a competencias que serán un apoyo a un proyecto vital son constantes, lo que implica una nueva mirada al proceso educativo y que se refuerza lo sostenido; tanto en la Misión de Duoc, como en el perfil de egreso establecido en la nueva propuesta curricular del Mineduc.

De hecho, como veremos, esta propuesta curricular tiene elementos y definiciones que podemos identificar en los PIA y PSA de distintas asignaturas, tanto de carrera como transversales. Señalando como necesarias metodologías que, como institución, se ha visto la pertinencia de plantear habilitaciones como conditio sine qua non para impartir ciertas asignaturas, y que están presentes en habilitaciones y diplomados impartidos en sede, desde el CFD. 

La integración disciplinar permite fortalecer conocimientos y habilidades de pensamiento complejo que faculten la comprensión profunda de ellos. Para lograr esto, es fundamental que los docentes incorporen en su planificación instancias destinadas a trabajar mediante la metodología del Aprendizaje Basado en Proyectos y en Resolución de Problemas[3].

Lo anteriormente citado corresponde a lo que señalan como “fuentes” del nuevo planteamiento curricular, en donde se plantea el fortalecimiento de conocimientos y habilidades; a lo que nosotros nos referimos como “saber” y “saber hacer”. Estos son contenidos de las competencias que se complementan con un “saber ser”, que se explicita más adelante en el mismo documento oficial. Por nuestra parte, y sin ir más lejos, parte del Diplomado “Mención Metodologías Activas”, hace referencia al trabajo académico basado en proyectos y la resolución de problemas; lo que se plantea como competencias de empleabilidad institucionales[4]. La propuesta ministerial no hace sino reconocer que las tendencias pedagógicas actuales requieren de competencias que otrora no eran consideradas, salvo en situaciones particulares.  La experiencia en Educación Superior, de la que Duoc no es ajeno, nos enseña que la formación de profesionales requiere, por ejemplo, de una serie de competencias que van más allá del nivel del conocimiento teórico, y que implican formas de abordar los desafíos de un mundo altamente cambiante.  El poder planificar una clase desde la metodología de “Aprendizaje basado en Proyectos”, implica ser capaz de tener una mirada a largo plazo, superando la inmediatez, asumiendo los cambios de la sociedad; por lo que un profesional que puede trabajar desde esa competencia es capaz de responder mejor a su medio.

La definición curricular debe ser capaz, a la vez, de adecuarse a los cambios en los requerimientos formativos de la sociedad hacia las nuevas generaciones[5].

Dando cumplimiento a nuestra Misión, ese es un desafío que Duoc UC asumió hace ya varios años.  Por ejemplo, lo podemos evidenciar en el proyecto CAPE 2020, que exige una constante revisión y adecuación de los contenidos de algunas asignaturas, de carrera y transversales, favoreciendo una mayor y mejor adaptación en pro de la inserción del egresado en el mundo laboral.  Es la misma política que se ha planteado el Mineduc, la de responder, desde la actualización del currículo y planes y programas, a un mundo tecnologizado, cambiante y demandante… Y si la misión del sistema educativo busca que la persona pueda insertarse con éxito en el mundo que le rodea, dando cumplimiento a su proyecto de vida, debemos entregar las herramientas que le permitan dicha concreción.  Tal como lo sostiene el Mineduc, es necesario formar un ciudadano competente en varias áreas, tanto académicas como valóricas, que pueda reflexionar y cuestionar el mundo en el que vive, respondiendo asertivamente a estos desafíos[6].

Es más, si lo miramos desde una amplia perspectiva y desde el desafío de vincularse con el medio, es correcto afirmar que la concordancia entre nuestra Misión y la reforma curricular del Mineduc es más que evidente.

“Formar personas, en el ámbito técnico y profesional, con una sólida base ética inspirada en los valores cristianos, capaces de actuar con éxito en el mundo laboral y comprometidas con el desarrollo de la sociedad” 

La formación humana y profesional, enmarcada dentro de la Misión de Duoc UC, apunta a que nuestros egresados actúen correctamente en el medio que se inserten.  Por ellos la importancia, además, de la formación ética en ellos.  Lo que buscamos, en resumidas cuentas, es que sean capaces de insertarse en la sociedad de manera eficaz, efectiva, pero consistente; es decir, una acción que esté acorde con los requerimientos del mundo laboral, pero también con un trasfondo ético.

Esta misma orientación la podemos encontrar en la propuesta del Mineduc:

Esta organización se basa en lo dispuesto en la Ley General de Educación, según la cual la Educación Media procura que los estudiantes expandan y profundicen su formación general y desarrollen los conocimientos, habilidades y actitudes que les permitan ejercer una ciudadanía activa e integrarse a la sociedad[7].

Las competencias, en su triple enfoque[8], que buscan desarrollar los planes Generales de Formación y Diferenciados, coinciden con el objetivo de nuestra Misión: ejercer una ciudadanía activa e integrarse a la sociedad.  No podemos negar que la sociedad, en múltiples aspectos, se ha vuelto mucho más compleja; hace un tiempo era suficiente cuarto medio para poder insertarse en el mundo laboral.  Hoy ya no.  Después se consideró a la educación universitaria como la gran, y casi única, opción.  Hoy ya no.  Y es aquí en donde nosotros damos una respuesta a esta necesidad; entregando herramientas para una óptima inserción social.

Lo que viene a reafirmar que vamos por buen camino.

Sin buscar hacer un análisis FODA de nuestra actual situación, sí debemos ser capaces de potenciar nuestras fortalezas, siendo conscientes de las tremendas oportunidades a las que nos enfrentamos.  Sin embargo, es correcto que asumamos que debemos generar, tanto para los alumnos como para nosotros mismos, una serie de aprendizajes nuevos que se conviertan en potentes herramientas.  Para lo cual, y es lo que ya hemos venido realizando, es imprescindible tener claro el resultado esperado, que en esta ocasión se materializa en una serie de perfiles de egreso, según las carreras a las que podamos referirnos.

Este resultado de proceso lo ha tomado en cuenta el Mineduc, explicitando en su documento oficial el perfil de egreso del alumno de cuarto medio.

Los estudiantes que egresan de la Educación Media han expandido y profundizado los conocimientos, habilidades y actitudes definidas en el currículum nacional y transfieren sus aprendizajes a distintos ámbitos: social, cultural, cívico, laboral, intelectual y personal. A partir de dichos aprendizajes, son capaces de alcanzar sus metas académicas y laborales y de construir un proyecto de vida de acuerdo a sus necesidades e intereses, actuando con autonomía, responsabilidad y libertad.[9]

En dicho perfil se hace referencia a aspectos académicos (saber), de habilidades (saber hacer) y conductuales, en el sentido de comportamientos valóricos correctos (saber ser y estar); y cómo estos pueden mejorar la vida de la persona y su entorno; en la medida que sean desarrollados en sociedad dentro de un marco ético.  Interesante el planteamiento, no solo social, sino también individual del perfil de egreso: el cumplimiento de dicho perfil, el trabajo que nosotros hacemos para que los alumnos lo puedan desarrollar, es un punto muy importante en su proyecto de vida.  Mirado, por lo tanto, desde esta perspectiva; no solo entregamos herramientas para un desarrollo profesional, sino que debemos complementarlo explícitamente con el logro de un proyecto de vida, que el alumno ha elegido y forjado con responsabilidad y libertad: es su felicidad.  Lo repito, vamos por buen camino.

Nuestra legislación establece que la educación es un proceso de aprendizaje permanente y su finalidad es alcanzar el desarrollo espiritual, ético, moral, afectivo, intelectual, artístico y físico de las personas, mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas. La educación capacita a las personas para conducir su propia vida, convivir y participar en forma responsable, tolerante, solidaria, democrática y activa en la comunidad, así como trabajar y contribuir al desarrollo del país, en un marco de respeto y valoración de los derechos humanos, las libertades fundamentales, la diversidad cultural, la paz y la identidad nacional. Las Bases Curriculares se enmarcan en esta concepción sobre la educación[10].

La Misión que nos hemos propuesto se ve reflejada dentro de las consideraciones que nos identifican, cuando se refiere a la formación integral para una sociedad mejor[11].  No es solo un tema de la legislación, sino una opción. Coincidimos con lo que plantea el Mineduc en sus consideraciones preliminares de la nueva propuesta curricular.  Sin embargo, lo nuestro responde a un compromiso con la construcción de una mejor sociedad, a partir de técnicos y profesionales de excelencia, formados íntegramente, que promuevan un cambio real.  No es fácil orientar a otros en la conducción de la propia vida, pero es una tarea irrenunciable.

El desafío y la responsabilidad que tenemos son enormes.  Es cuestión de vocación.

Lunes 28 de octubre de 2019.


[1] OCDE, “Habilidades y competencias del siglo XXI para los aprendices del nuevo milenio en los países de la OCDE”, París, 2010, pág. 3.

[2] Proyecto FONDEF iD16l10090, presentado el 12 de junio de 2019 por Juan Eduardo Vargas. Los contenidos de la investigación aún no están disponibles al público general.

[3] MINEDUC, Bases Curriculares 3° y 4° Medio, pg. 12.  El subrayado es nuestro.

[4] Vicerrectoría Académica Duoc UC “Formación Integra y Competencias de Empleabilidad”, pg. 11.

[5] MINEDUC, op. cit, pg. 3.

[6] Cf. www.mineduc.cl/nuevocurriculum

[7] MINEDUC, op. cit. Pág. 8

[8] Algunos teóricos del tema hablan de un cuádruple enfoque: saber, saber hacer, saber ser y saber estar.  Esto último cobra bastante sentido, considerando la concientización global sobre nuestra situación ecológica.

[9] MINEDUC, op. cit. Pág. 20

[10] MINEDUC, op. cit. Pág. 8

[11] Cf. www.duoc.cl/identidad-y-mision

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