EDITORIAL OBSERVATORIO: La sede de Plaza Norte de Duoc UC, una propuesta real de formación técnica y profesional para la zona norte del Área Metropolitana.

EDITORIAL OBSERVATORIO: La sede de Plaza Norte de Duoc UC, una propuesta real de formación técnica y profesional para la zona norte del Área Metropolitana.

La sede Plaza norte se inauguró el 2013. Contó con 7.476 metros cuadrados construidos para ser la infraestructura que hiciera posible dictar quince Carreras pertenecientes a las escuelas de Ingeniería, Construcción, Administración y Negocios, Recursos Naturales y Salud. Fue un año marcado por la creación de nuevas Sedes (Plaza Norte y San Bernardo), como también por la ampliación importante de las sedes de Maipú y Valparaíso (en 5.460  y 4.345 metros cuadrados, respectivamente). La Sede fue inaugurada por Carolina Schmidt, Ministra de Educación, el Arzobispo de Santiago Ricardo Ezzati, Ignacio Sánchez rector de la Pontificia Universidad Católica, el rector de Duoc UC Bernardo Domínguez y el primer Director de la Sede Mauricio Avello.

La zona norte de Santiago contaba con una población juvenil significativa y pareció necesario proponer la oferta de Carreras Técnico y Profesional de calidad que imparte Duoc UC. De esta manera se colabora al llevar nuestro Proyecto Educativo a una zona cuyas familias desean aumentar la empleabilidad de sus hijos y se cumple con el mandato de nuestra misión institucional de llevar buena educación técnico y profesional a donde sea necesario estar y existir.

En las columnas de esta semana recibimos tres aportes de esta Sede. Todas buscan proporcionarnos información cualitativa y cuantitativa de la Sede, Carreras y estudiantes.

El Director de la Sede, Rodrigo Lagos, nos informa sobre el mejoramiento de los resultados académicos y administrativos que experimentó la Sede durante el 2017. Nos expresa: “Crecimos un 8,7% respecto al año 2016; pasamos de 4.185 a 4.550 alumnos y para el 2018 proyectamos llegar a los 4800 alumnos en las 19 Carreras de las escuelas de Administración y Negocios (44,8%), Ingeniería (32,3%), Informática (17,6%), Construcción (5,3%), distribuidos en jornadas Diurnas y Vespertinas en partes iguales”. Asimismo, es significativo que la retención de estudiantes este año sea de un 91,9 %.

Wladimir Ferrada, Director de Carreras de la escuela de Ingeniería de la Sede, nos relata la competencia innovadora denominada “Olimpiadas Académicas”. Nos dice que a los estudiantes “Los emplazamos a un ambiente de sana competencia logrando que fueran capaces de resolver una problemática en contexto laboral, inculcándoles la participación en equipo y la colaboración entre ellos. Se trabajó en Neumática y Electroneumática y se logró que los estudiantes fueran capaces de “entender lo que los docentes intentaron explicar en el aula de clase y que sus estudios no eran solo conceptos, sino que hubo una profundización en lo que conocemos como competencias laborales (conocimientos, habilidades y actitudes)”.  

Además es valioso que se realizara la primera competencia de Robótica de la escuela de Ingeniería en la sede Plaza Norte, “alcanzando una participación de 167 alumnos, en dos categorías: velocidad y obstáculos. Este evento buscó en los estudiantes desplegar su creatividad e innovación, construyendo un robot que fuese capaz de recorrer una ruta lo más rápido posible sin salirse de ella. Y en la otra especialidad, realizaron un recorrido esquivando una serie de obstáculos que estaban en el camino”.

Es particularmente interesante lo que el profesor Gonzalo Pereira está realizando fruto del primer concurso de investigación aplicada en la Sede, en relación al desarrollo de un sistema de apoyo a la rehabilitación motora en extremidades inferiores, “y visualizó que no solo bastaban con saber sobre la tecnología necesaria para llevar a cabo su proyecto, sino que existía una parte corporal, física y de rehabilitación, que no estaría cubierta dada su formación académica y expertíse profesional”.

El docente Lorenzo de Jesús Schwarze en su columna nos realiza una reflexión sobre el principio romano “do ut des” que para él sintetiza la relación que se debe producir entre un estudiante y su maestro. Nos expresa: “como docente decido literalmente entregarme (“doy”), me dono, me regalo al grupo anónimo. Y este estudiante que en un principio se restaba, se alejaba, rechazando cualquier acercamiento preliminar, huyendo de la calidez del intercambio académico, responde, y responde cabalmente, pues tiende un puente invisible pero sólido; son ellos ahora que ofrecen una respuesta frente a mi “doy” y simplemente se “dan”, ellos son los que ahora “invitan”; y una vez más rinde sus frutos ese “doy para que des” y el mágico carrusel juega su rotativa reciprocidad”…” Esa frase, ese “hola profe” es materia prima de primera calidad, es puro resultado del “do ut des”, proferido por un estudiante que ya cursó hace años alguna materia en que fuimos su profesor, o bien, es actual alumno de alguna asignatura. La espontaneidad brota sincera, cercana, cálida. Eso marca y describe a mi juicio la característica del estudiante de Duoc UC: su sinceridad y entusiasmo, su entrega en el darse”.

Sin duda la Sede muestra un dinamismo interno con actividades académicas que muestran una vez más, que Duoc UC se expresa en cada una de sus infraestructuras, que tienen más vida dado que existen directivos, docentes, colaboradores y estudiantes que se encuentran para crecer e innovar  juntos y así continuar aportando al desarrollo espiritual y material de nuestro país.

Lunes 11 de diciembre de 2017.

EQUIPO EDITORIAL OBSERVATORIO

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