EDITORIAL OBSERVATORIO: Investigación Aplicada y la Educación Superior Técnico Profesional.

EDITORIAL OBSERVATORIO: Investigación Aplicada y la Educación Superior Técnico Profesional.

¿Es correcto relacionar la Investigación Aplicada[1] e incluso la Innovación a un Instituto Profesional? Según lo que consigna el “Manual de Frascati[2]”, el término I+D engloba tres actividades: investigación básica, investigación aplicada y desarrollo experimental. La investigación básica consiste en trabajos experimentales o teóricos que se emprenden principalmente para obtener nuevos conocimientos acerca de los fundamentos de los fenómenos y hechos observables, sin pensar en darles ninguna aplicación o utilización determinada. Por su parte, la investigación aplicada consiste también en trabajos originales realizados para adquirir nuevos conocimientos; sin embargo, está dirigida fundamentalmente hacia un objetivo práctico específico. El desarrollo experimental, muy vinculado a este último tipo de investigación, consiste en trabajos sistemáticos que aprovechan los conocimientos existentes obtenidos de la investigación o la experiencia práctica, y está dirigido a la producción de nuevos materiales, productos o dispositivos; a la puesta en marcha de nuevos procesos, sistemas y servicios, o a la mejora sustancial de los ya existentes. Creo que esto último se comprende mejor como innovación.

Duoc UC es una institución de educación superior que se clasifica, según lo recomendado por la OECD, como “professional education and training”. Si uno hiciera un contraste entre una universidad convencional y una institución como la nuestra, reconocería que lo propio de la nuestra está en el conocimiento aplicado. El cuadro siguiente nos ofrece un contrapunto útil para comprender dicha diferencia.

Existen distintos nombres para las instituciones como la nuestra en el mundo: Polytechnics en el Reino Unido, Fachhochschule en Alemania y Austria, o los politécnicos fineses ahora llamados universidades de ciencia aplicada. No obstante, el concepto que privilegian, y que complementa a la formación universitaria, es que ellas forman para aplicar conocimiento más que para generarlo.

En este contexto, es claro que la investigación aplicada es parte de lo propio de lo que les corresponde a instituciones como Duoc UC. Pero creo que debe ser atendida con precaución, no como un fin en sí mismo, sino como una oportunidad formativa, en la que la formación integral de nuestros estudiantes pueda verse beneficiada.

Es coincidente la conclusión, en distintos estudios internacionales, que los egresados de la educación superior carecen de habilidades esenciales para el trabajo, como son las de comunicación, trabajo en equipo, pensamiento crítico, capacidad de trabajar bajo presión e incluso puntualidad. Se enfatiza la carencia de visión de “mundo real”, lo que incide en falta de habilidades de “conciencia de sí mismo”, adecuación a la incertidumbre, y pensamiento crítico.

Surge la pregunta sobre cómo pueden las empresas trabajar con las instituciones de educación superior para preparar trabajadores exitosos y entregarles habilidades que los preparen para mantenerse valorados en el futuro. Esta es una pregunta formidable. Su respuesta nos interpela a poner en movimiento una relación más estrecha con el mundo empresarial, a trabajar juntos, tal como ocurre en otros países.

Días atrás asistimos a un evento histórico. Dos astronautas llegaron en un Tesla Model X. Bob Behken y Doug Hurley lo usaron para viajar entre el chequeo en el Centro Espacial Kennedy y la plataforma de lanzamiento. Vestían trajes especialmente diseñados, tipo vintage. Los diseñó un reconocido diseñador mexicano, José Fernández. Se trataba del primer vuelo comercial de la historia de la NASA, ¿la nave? la cápsula Crew Dragon dispuesta sobre un cohete Falcon 9, bautizado así en honor del Millennium Falcon. SpaceX es la compañía detrás de este éxito. Fundada por Elon Musk, el mismo emprendedor de Tesla, PayPal y Solar City. Seis días después amarizó de manera especialmente precisa en el Atlántico.

Fue una experiencia exitosa, sin duda, pero no debe haber sido fácil. Para lograr este grandioso resultado y hacer factible aquella idea deben haber dedicado muchas horas de investigación aplicada e innovaciones, trabajo colaborativo y vinculación, construcción de redes. Muchísimos años de harta gente para poder finalmente ver los frutos. Un proyecto de investigación aplicada, es una experiencia formativa en sí misma. Entrega a los involucrados una posición de liderazgo, resiliencia, fracasar y levantarse, chocar con muros una y otra vez. Es decir, una serie de competencias y conocimientos que van mucho más allá de lo técnico. Eso mismo es lo que quisiéramos que experimentaran nuestros estudiantes: la riqueza que la Investigación Aplicada puede aportar a nuestro quehacer.

Las instituciones de Educación Superior Técnico Profesional son un vehículo apropiado. El proceso que sustenta a la investigación aplicada es lo que importa, no es imperativo exigir que cada proyecto se traduzca en una patente o en un producto, porque no sería realista y desluciría el objetivo, lo relevante para nosotros debe ser el ambiente formativo que genera.

Sabemos que en Chile gran parte del empleo lo absorbe la pequeña y mediana empresa. Necesitamos aumentar la productividad de ese segmento de empresas, no obstante, les cuesta mucho incorporar los nuevos desarrollos tecnológicos a sus realidades. Ese puede ser parte de nuestro desafío. Hay una enorme oportunidad para desarrollar, transferir, y adaptar las tecnologías más relevantes a las realidades particulares. Eso requiere habilidades muy especiales y que naturalmente se pueden formar a través de la investigación aplicada.

Implementar la investigación aplicada, implica la necesidad de contar con docentes que estén en condiciones de asumir iniciativas de alto nivel. Por ello debemos ocuparnos de la formación de dichos docentes. Pero también en estructurar las vías que harán posible que estos esfuerzos florezcan y se desarrollen, teniendo siempre la precaución que no se conviertan en un fin en sí mismo, sino que siempre sean una instancia formativa. En este ámbito no podemos olvidar los recursos económicos que deben movilizarse para ese fin. Parece sensato, a su vez, definir áreas prioritarias de investigación.

Es pertinente observar la experiencia de algunos programas de universidades muy prestigiosas. Varios de esos programas alientan la participación de los estudiantes en actividades que van desde la colaboración en la publicación de artículos, a trabajos en laboratorio y desarrollo de ideas en equipos multidisciplinarios. Universidades reconocidas mundialmente como MIT, Harvard y Stanford han creado programas especiales para facilitar la investigación de pregrado. Hace ya mucho tiempo, en 1969, el MIT creó el undergraduate research opportunity program UROP (Merkel, 2001[3]). Los resultados fueron notables, en la actualidad, en un año calendario, el 50% de sus estudiantes investigan y el 85% hacen investigación al menos una vez antes de graduarse. La participación en estos desafíos tiene impacto en la autoevaluación de los estudiantes respecto de habilidades como pensamiento crítico, trabajo en equipo y otros.

Tenemos un desafío enorme. Generar capacidades de interlocución en nuestros titulados que los posibilite a incorporar en la mediana empresa avances del primer mundo, hoy limitados a la gran empresa. Ello demanda entregarles autoconfianza, de manera que puedan responder preguntas emergentes, y estar capacitados para formularse nuevas preguntas. Ese es un beneficio que da la rigurosidad de la investigación aplicada.

Esfuerzos exitosos de investigación aplicada en el Duoc UC ya hemos tenido y los seguimos teniendo, varios y muy potentes. Recuerdo que fue el primer Instituto Profesional en obtener un proyecto FONDEF en Chile. En el año 1997 nos presentamos con el proyecto “Diseño como un Sistema Integrado de Producción y Mercado: Factores Básicos para Incrementar la Competitividad Empresarial de Productos Manufacturados de Cara al Siglo XXI”, en conjunto con la Compañía Tecno Industrial S.A. CTI y el Centro Ricercha Istituto Europeo Di Design CRIED, Milán, Italia. Uno de los resultados de dicha experiencia fue la constitución del Centro de Diseño y Desarrollo Integrado CDDI Duoc UC en el año 1998, que surgió por la necesidad de transferir los resultados de este proyecto en el país. Con el conocimiento adquirido, un equipo de trabajo experimentado y el material desarrollado, quedamos en condiciones de planificar futuras acciones innovativas. El funcionamiento del CDDI permitió generar una enorme experiencia en investigación aplicada con el consiguiente semillero de una masa crítica de profesionales, que hoy día cumplen un rol relevante en distintas instituciones. Fue una gran experiencia que por diversas circunstancias no continuó. En la actualidad, en la 4ª Convocatoria del Concurso de Investigación Aplicada 2020 de Duoc UC, que hemos impulsado para toda la comunidad docente, se han recibido 44 proyectos en total, con más de 100 docentes participantes.

Los cambios que estamos viviendo en nuestra sociedad son enormes, mayores a los de cualquier época. Los cambios de los próximos diez años serán mayores a los de todo el siglo pasado. Los contenidos de trabajo, la movilidad entre trabajos… Todo. Sabemos que un título no garantiza una carrera futura para siempre. Se nos llama a tener un nuevo modelo mental, en el sentido que es muy riesgoso ser empleado, en cambio ser empleable es inherentemente seguro. Hacer de nuestros egresados empleables requiere que nuestro currículo, las actividades extracurriculares, los procesos de aprendizaje y la forma en que enseñamos estén completamente impregnados de ese concepto. Ser empleable requiere apoyar la formación a lo largo de la vida y la generación de habilidades relevantes para la formación profesional, entre las que destacan las entregadas con la práctica: ahí la puntualidad, el rigor, el trabajo en equipo, son fundamentales.

Entre los múltiples desafíos que nos hemos planteado para Duoc UC, está la investigación aplicada. Lo hacemos porque, como hemos visto, ella es un excelente camino para promover un ambiente que forme en habilidades que van más allá de las exclusivas de la técnica disciplinaria. Es evidente que demandará mucho esfuerzo y dedicación, compromiso, y sobre todo, perseverancia; pero estamos convencidos que es lo que nos corresponde hacer.

Lunes 29 de junio de 2020.

 


[1] El autor de esta editorial es Kiyoshi Fukushi Mandiola. Vicerrector Académico de Duoc UC.

[2] Este manual contiene las definiciones básicas y categorías de las actividades de Investigación y Desarrollo, y ha sido aceptadas por científicos de todo el mundo. Por esta razón, en la actualidad se reconoce como una referencia para determinar qué actividades son consideradas de Investigación y Desarrollo. Ver https://www.oecd.org/publications/manual-de-frascati-2015-9789264310681-es.htm

[3] Merkel CA. Undergraduate research at six research universities: A pilot study for the Association of American Universities. 2001 Retrieved on April 15, 2008 from http://www.aau.edu/education/Merkel.pdf.

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