EDITORIAL OBSERVATORIO: Discurso del rector Ricardo Paredes Molina con motivo de la inauguración del seminario interno “Evoluciona”.

EDITORIAL OBSERVATORIO: Discurso del rector Ricardo Paredes Molina con motivo de la inauguración del seminario interno “Evoluciona”.

Queridos directivos, colaboradores, docentes: ¿Por qué cambiar si lo hacemos bien? Y claro que lo hacemos muy bien.  

Nuestros fundadores pudieron decir que estábamos satisfechos, que alfabetizando estábamos bien, pero hubiera sido un error. No estaríamos reconociendo lo obvio: Que los jóvenes ya son alfabetizados por la escuela masiva, y que lo que falta en alfabetización lo hace bien otros.

¿Por qué cambiar ahora? ¿Por qué no esperar, avanzar con más calma? De eso les quiero hablar.

Al llegar a Duoc UC no solo me impresionó la calidad de lo que se hace y lo duro que se trabaja; lo más notorio fue el enorme cariño con el que todos los colaboradores se refieren a la institución. Un cariño no a los edificios, ni siquiera primariamente a las personas… Es un cariño por el sentido de misión. La idea que nosotros tenemos la posibilidad cierta de hacer un cambio en la educación de Chile, que ese cambio es palpable, que ha sido palpable en los años pasados y que pasa de ser una oportunidad, a un sentido del deber de impulsarlo.   

La convicción que sí podemos cambiar el curso de los acontecimientos no pasa por analogías ni metáforas; ello se basa en que estamos en una institución única que reune tres cosas que rararmente se dan a la vez:

I.-Tamaño: Es enorme

II.-Permite hacer cambios, las cosas, las prácticas, las metodologías, los haceres.

II.-Los hacedores de política pública están atentos a lo que hacemos, a lo que decimos.

Estoy convencido que la misión de una institución católica en educación requiere de excelencia. Tenerlo presente es un combustible muy grande para muchos de nosotros.

Ser una institución católica también lleva peso. El peso de una misión inalcanzable, de algo que cada vez que hacemos las cosas como las podemos hacer, alguien nos recuerda, muchas veces con resentimiento, que estamos lejos del ideal de Cristo. Y qué novedad podría ser que una institución terrenal esté lejos del ideal de Cristo.

Ello no nos inquieta; lo que desde luego no podemos permitirnos, es no intentar acercarnos a ese idea. Y para eso estamos, para eso vinimos, para alterar el curso de los acontecimientos, de nuestras vidas, abriendo espacios para las nuestras a través de las de nuestros estudiantes.

Con ese propósito, también, hemos sido prácticos. Hicimos un Plan de Desarrollo que, según pensamos, despertaría al gigante un poco dormido. Como ustedes remarcaron en el documento que sintetizaba el sentir de la comunidad educativa el 2015, habíamos dejado pasar demasiado tiempo y le habíamos dado demasiada ventaja a otras instituciones del sector.

El 2015 el Plan de Desarrollo se alimentó con el hambre de hacer más, de hacerlo mejor. El Duoc UC quería moverse, pero nunca imaginé que 4 años después, no estaríamos centrados en otras instituciones del sector. No se trata de no valorar lo que muchas de ellas hacen, sino que nuestro sentido misional nos lleva a desear genuinamente dar un paso a la clase mundial.

Los desafíos hoy son distintos. Las cosas que estamos llamados a hacer, la concepción de lo que queremos es muy diferente a lo que otros actores hacen y conciben. El camino que han seguido otras instituciones líderes es asimilarse al subsector universitario ¡El nuestro es diferenciarnos! Colaborar, por cierto, pero remarcar las diferencias, valorar esa diferenciación.

¿Por qué, si no de este modo, estaríamos yendo a Villarrica; por qué, sino, estaríamos remodelando el Palacio Íñiguez; creando un centro de extensión, un coro, formando una orquesta, un conjunto folklórico, hecho un himno, escribiendo un libro y reconociendo a nuestros exrectores? ¿Por qué, si no, habríamos impulsado un Centro de Estudios en Educación Superior Técnico Profesional que aporta enormemente a la política pública? ¿Por qué, si no bajo esta concepción, habríamos sido pioneros y claros promotores de la idea que la investigación aplicada debe ser parte de la acreditación, o habríamos impulsado un salto no visto en materia de articulación con la educación media, y trabajado cercanamente al Ministerio de Educación, bajo distintos gobiernos?

Estamos en una institución que está claramente determinada a influir en el transcurso de los acontecimientos. Sin ese sentido, nada de ello habría realizado.

El cambio externo y nuestro tamaño nos impone enormes desafíos. Las distancias entre la Dirección Superior de la Institución y la operación, aunque procuremos reducirlas, son insalvables si es que no tecnificamos. Las dificultades operativas generan tensiones, incomprensión entre colegas, incomunicación y un enorme mal uso del tiempo que debiéramos destinar a lo que nos es esencial, educar.

Estamos orgullosos de nuestras Carreras, pero no todos comprendemos cuánto ni cómo la VRA actualiza los currículos; lo estamos de nuestros profesores, pero algunos no comprendemos la forma en que se renuevan, cómo toman asistencia y cómo entregan feedback a los estudiantes; nos tranquiliza la situación financiera y su orden, pero a veces no entendemos por qué tanto control.

El tamaño es un elemento que es importante para influenciar, pero debemos reconocer también que lo hace difícil direccionar. Si pensamos que el año 2006, teníamos 36.000 alumnos y la sede con mayor matrícula era Antonio Varas, con algo más de 5.000 alumnos, captamos la dimensión de lo que somos ahora. Antaño todo era más manejable, alterable, sujeto a la mano de la dirección. Eso nos permitió que pasáramos años sin emplear completamente la infraestructura tecnológica y sin alterar la operación y que se nos hiciera más obsoleta.

El Plan de Desarrollo que iniciamos el 2016 ha marcado un claro y adecuado camino, que nos permitirá abordar muchos de los cambios que ya llegaron. Desde luego, una gobernanza, la gestión por procesos y la actualización tecnológica son proyectos que posiblemente, por obvios, por ponernos al día, pueden concebirse más como un radier de funcionamiento. Estas tres áreas nos facilitarán muchas tareas y el tiempo que nos liberará, como señalé, para dedicarlo a educar, a innovar para la educación.

No quiero referirme al conjunto de proyectos del Plan de Desarrollo, que en lo esencial tocaremos en el transcurso de la jornada, sino que a uno prioritario para este año y que toca una cuerda fundamental en nuestro quehacer, la Gestión Docente.

Este proyecto es clave y responde a la definición de nuestro Proyecto Educativo del rol de maestro que tienen nuestros profesores, de las metas sustancialmente ambiciosas que nos hemos ido imponiendo, y de las urgencias que nos imponen los cambios del entorno, tanto productos de la legislación, de las tecnologías y también de la forma en que aprenden los jóvenes.

Educar requiere cambios en el aula y fuera de ella. Se necesitan profesores dispuestos a absorber nuevas técnicas, métodos, muy comprometidos, y más horas dedicadas. Avanzar en retención y titulación oportuna y fundamentalmente en aprendizaje, es hoy para Duoc UC una materia de supervivencia.

No quiero evadir algo que está presente desde hace algún tiempo y que el Sindicato de funcionarios de Duoc UC viene haciendo presente hace más de tres años y es el tema contractual. Por cierto es un tema que abordaremos, pero también que si la motivación fuera solo cambiar los contratos de plazo fijo a indefinidos, nos bastaría fijar un salario base bajo y pagar todo variable en el año, haciendo muy simple la solución. Eso involucraría un mayor costo que, sin ser cero, es insignificante respecto en relación con todo lo que pretendemos y deseamos hacer. El problema es por cierto más complejo y por eso estamos trabajando intensamente, profundamente, para que el cambio promueva el aprendizaje, la pertinencia y la comunidad educativa.  

Mejorar la titulación oportuna, el aprendizaje, la efectividad de la enseñanza, la flexibilidad, demanda más horas de profesores y profesores gestionados bajo una carrera objetiva y transparente. Requerimos más capacitación, más involucramiento del profesorado, atraer y retener a los mejores. De ahí, requerimos también apoyo tecnológico y administrativo.

Como en todo, y más allá del proyecto de gestión docente, requerimos a los administrativos para que estos cambios funcionen, para que las cosas ocurran rápidamente. No es posible que en una institución de este tamaño hacer algo serio sino es con apoyo y convicción que la misión de Duoc UC, la de transformar a Chile, no es de los directivos sino de todos.

Duoc UC tiene una misión que no ha cambiado, y aunque su fisonomía lo ha hecho, ha sido en función de los desafíos del país. Estos son también tecnológicos, pues está en nosotros también saber usar la tecnología, para abordar el desafío educativo que mantenemos. Sobre ello nos hablará nuestro invitado especial.

Quiero reiterar el agradecimiento por el compromiso permanente de cada uno de ustedes en las labores que nos hacen colaboradores de la gran obra que es Duoc UC[1].

Lunes 20 de mayo de 2019.

 


[1] Discurso pronunciado el miércoles 15 de mayo en el salón Fresno del Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica, con motivo de un seminario interno de Duoc UC denominado Evoluciona.

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