Discurso de Titulación Carrera de Técnico Superior en Fisioterapia, sede Viña del Mar Duoc UC, Mitsuo Daniel Hono Vidal, Técnico Superior en Fisioterapia

Discurso de Titulación Carrera de Técnico Superior en Fisioterapia, sede Viña del Mar Duoc UC, Mitsuo Daniel Hono Vidal, Técnico Superior en Fisioterapia

Estimadas autoridades del instituto Duoc UC sede Viña del mar, autoridades de la Escuela de Salud, compañeros, ex alumnos, acudientes todos, tengan ustedes muy buenas tardes.

Hoy es un día de celebración; pero también para dar las gracias a todos aquellos que permitieron que hoy estemos aquí.

Lo primero que debo mencionar, es que para mí es un honor poder dar este discurso en nombre de todos mis compañeros y amigos ya graduados en el día de hoy. Quiero agradecer además en mi nombre y el de mis compañeros al Instituto Profesional DUOC, y a todas aquellas personas que nos han ayudado tanto en este difícil camino, como también a las personas que han contribuido a que esta etapa haya sido mucho más fácil y que nos han apoyado en aquel momento difícil cuando lo veías todo negro y que te dieron un empujón cuando lo necesitaba. Con estas personas me refiero a nuestras familias, profesores, amigos y compañeros, apoyándonos para que este cúmulo de esfuerzos pudiera dar hoy el primer fruto, probablemente el primero de muchos.

Este proceso enmarca uno de los primeros caminos ya terminados en nuestras vidas, en el cual cada uno de nosotros comparte esta alegría, de haber llegado a la meta, la cual nos propusimos hace un par de años.

Hace unos años entrábamos en el instituto, algunos sin saber realmente si esta era la carrera apropiada para nosotros, y más cuando mucha gente te preguntaba, que vas a estudiar? Y tú decías a la gente, “voy a estudiar Técnico en Fisioterapia”, y te contestaban “ah, pero eso es una carrera”? y te quedabas con una cara de si…

Durante todos estos años hemos acumulado experiencias, momentos, recuerdos, en cada lugar de nuestro Instituto, en sus clases, en algunas de sus aulas, en los pasillos, en la cafetería, o en una de las interminables escaleras del monte Duoc UC, y la verdad que todos ellos nos acompañarán para siempre.  Quién no recordará el primer día de clases con la espera de conocer a los nuevos compañeros, en nuestro caso, la clase de masoterapia, con una joven y buena moza profesora, Andrea Beltrán; o esa primera clase de Terapias Complementarias donde Paula Gonzales nos condujo a través de una terapia de relajación a buscar nuestros sueños.

Como no olvidar a nuestros amigos, tanto a los que teníamos antes de llegar aquí, como a los que acabábamos de conocer en la carrera, que eran los que te ayudaban y apoyaban cuando tenías tantos trabajos que no sabías por dónde empezar, los que te ayudaban cuando faltabas un día de clases, los que te aconsejaban y pedían consejos en momentos de crisis, o bueno también decirlo, cuando a veces te arrancabas al Liquid a refrescarte.  “Es muy difícil encontrar un buen amigo, más difícil todavía dejarlo, pero imposible olvidarlo, siempre lo llevas contigo”.

Cada uno de nosotros ha dejado su propia marca, ya sea por una presentación en una clase, por una respuesta que se dio a una pregunta de un profesor, por esa nota que sacó en una asignatura, o la más importante, la huella que nos hemos dejado los unos a los otros, simplemente por el hecho de habernos conocido.

Y no olvidarnos también de nuestros profesores, aquellos que te exigían tanto, donde a veces nos hacían la vida a cuadritos, pero luego reflexionando aprendías que esas exigencias, nos hacían obtener o mejor de nosotros y darnos cuenta realmente de lo que somos capaces de hacer. También recordar a esos profesores, que aunque tuvimos únicamente una asignatura con ellos, te saludaban por el pasillo y se paraban a preguntarte que tal ibas en la carrera y como estabas, algo que no en todos lados pasa, ya que en la Escuela de Salud somos muy poquita gente, pero desde mi punto de vista, esto nos ha beneficiado a todos, ya que nos hemos sentido aquí como una gran familia y hemos tenido un trato entre los profesores y alumnos mucho más cercano. El hecho de haber venido al instituto no haya sido el hecho de venir a 2 o 3 clases diarias e irte a tu casa, sino venir aquí, aprender y pasar un buen rato.

El ciclo de la vida continúa, y muchas veces cada final es un nuevo comienzo, una nueva oportunidad, ser y hacer lo que siempre has querido, cambiar lo que siempre has querido cambiar, cada persona diseña su propia vida, la libertad les da el poder de llevar a cabo cada destino.

Puede que todos salgamos de aquí sin recordar todo lo vivido; pero haber superado cada obstáculo nos ha hecho mejores, no mejores que otras personas, ya que ese no es el objetivo, sino que intentar ser las mejores versiones de nosotros mismos.

 Bueno, llega el momento de despedirse, de decir adiós a la Escuela de Salud y a este proceso que terminamos. Llega el momento de empezar una nueva etapa, mirar e ir hacia adelante. Pero eso sí, sin olvidar el pasado, del cual el instituto ya está en él y ahora cuando nos pregunten “que has estudiado?” tú digas Técnico en Fisioterapia o Preparador Físico y te digan “ah, pero eso es una carrera?” tú digas “si lo es y estoy orgulloso de haberla hecho”.

Santiago, 16 de enero de 2017.

Su voto: Ninguno Media: 4.6 (8 votos)